“El pensamiento analógico” de Paulo Pécora. Crítica.

¿Que tiene este tipo de tecnologías que no posee lo digital?

La sección Panorama Argentino se impuso la misión de una vitrina donde realizadores y realizadoras pueden mostrar que están haciendo en este momento. Aquí aparece Paulo Pécora con su último documental, “El pensamiento analógico”. Presentándonos a un variopinto grupo de personas que eligen el soporte analógico sobre la tecnología digital actual.

En la actualidad cualquiera tiene algún dispositivo con el que sacar fotos y no solo eso, sino ver el resultado inmediatamente. A pesar de esta inmediatez y accesibilidad, existe un grupo de personas que eligen fervientemente otras tecnologías “obsoletas”. A pesar de no tener grandes laboratorios de revelado, de que el material virgen sea escaso y caro y a pesar de que cada vez queda menos gente que sepa reparar los equipos. ¿Por qué este conjunto de seres humanos eligen estas tecnologías a priori descontinuadas? 

En una primera instancia el pensamiento analógico se presenta como una manera diferente de pensar. Una en la que se debe pensar que se va a registrar antes de disparar, donde se es consciente constantemente de su finitud. En contraposición a nuestra manera actual de fotografiar o grabar indiscriminadamente todo lo que vemos o hacemos e incluso repetirlo varias veces más si no nos gusta. 

Ver el mundo de esta manera no solo entrena la paciencia, sino también la confianza. Ya que sin pasar por un proceso de revelado es imposible saber con exactitud lo que se registró. Además se abre todo un universo de cine sin cámaras, donde los realizadores pueden pintar el fílmico manualmente o manipularlo de diferentes maneras. Ya sea dibujando o interviniendo con otro elementos, como hace una exponente, quien le pone flores de su jardín a la película. 

Sin embargo lo más importante que se presenta en el documental es la existencia de una gran comunidad colaborativa. Un grupo de personas que eligen el soporte material sobre todas las cosas. Se prestan equipos, químico y se juntan para ver las obras realizadas. Un conjunto de amateurs, amantes, que devienen en artesanos/expertos. Ellos mismos manipulan los procesos químicos de revelado o se produce su material virgen para trabajar.  

“El pensamiento analógico”, es el registro de un mundo que se niega a morir. Paulo Pecora nos introduce a este universo bello, donde las imágenes no solo poseen otras texturas o son perfectamente imperfectas. Sino que además tienen otro peso, otra consistencia, la manipulación manual de quienes las crean, su condición de existencia finita, el trabajo arqueológico que se debe hacer para conseguirlas. Una belleza intrínseca, un aura, una ventana a otra época. 

Calificación.

Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música

“El pensamiento analógico”, es el registro de un mundo que se niega a morir. Paulo Pecora nos introduce a este universo bello, donde las imágenes no solo poseen otras texturas o son perfectamente imperfectas. Sino que además tienen otro peso, otra consistencia, la manipulación manual de quienes las crean, su condición de existencia finita, el trabajo arqueológico que se debe hacer para conseguirlas. Una belleza intrínseca, un aura, una ventana a otra época. 

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Francisco Mendes Moas

Estudio, hago y escribo sobre cine. Mi relación con el séptimo arte siempre peligra con convertirse en una peligrosa adicción.

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