Audrey Benac se muda a París para cuidar la casa de una amiga,
recientemente fallecida, Juliane. Audrey pasa mucho tiempo sola en la
casa mientras tiene que transitar el duelo de su pérdida. La casa y todo
lo que la rodea le recuerda a su amiga, ¿cómo podrá Audrey lidiar con
su tristeza y su sufrimiento?
A manos de Audrey, llegará una pequeña cámara filmadora, con la que
pronto comenzará a registrar mucho de lo que se cruza en su día a día,
desde los objetos que encuentra en la casa a lo que ve en las calles de
París. A partir de allí, Audrey empezará una correspondencia
audiovisual con dos cineastas: Burak, quien vive en Estambul (Turquía)
y Blake, quien habita en Toronto (Canadá) y a través de quien recibió
la cámara. La interacción que inicialmente puede parecer simplemente
una vía para transitar el dolor y empezar a superar la muerte de su
amiga, se tornará en una nueva forma de vida que le permite
posicionarse y construir su propio mundo.
“A Woman Scapes” es un filme capaz de demostrarnos que existen
diferentes formas de transitar los duelos, al mismo tiempo que deja en
evidencia que nos podemos acompañar unes a les otres a través de
diferentes lenguajes para construir nuevos mundos y poder reubicarnos
en la vida. La empatía, la sanación, el duelo y la comunicación resultan
centrales en los 81 minutos que dura el film.
En consonancia con la premisa, la propuesta de Blake Williams, Sofia
Bohdanowicz y Burak Çevik resulta completamente experimental,
puesto que nos permite experienciar dramáticamente la empatía y la
compañía a través de diferentes texturas, objetos y paisajes en
diferentes formatos, tales como 16mm, 4K, 3D. Las texturas y los
formatos resultan en vías para entender a le otre y las diferentes
exploraciones audiovisuales que hace principalmente Audrey,
construyen un diálogo que acercan a amigues geográficamente muy
lejanes. Puesto que estéticamente el film resulta de lo más eclético, la
historia se organiza mediante fechas que nos periten ubicarnos
temporalmente, a la vez que se nos habilitan a meternos en el diálogo
entre los personajes a través de diferentes colores que hacen avanzar
la historia.
De lo expuesto, el trabajo audiovisual de Williams, Bohdanowicz
y Çevik resulta en un entramado de imágenes superpuestas y de cartas
que nos hablan de los silencios, de las emociones y de la compañía en
momentos de duelo. con la misma, Al mismo tiempo que Audrey se
descubrirá a sí misma en un viaje completamente introspectivo, las
imágenes nos permitirán cambiar junto con ella para hacernos repensar
sobre el significado de la representación de las ideas y de las
emociones en imágenes.
Escrita por: Jules Tosello




