Primo Levi, conocido escritor italiano, sobreviviente del Holocausto, escribió “lo que pasó puede volver a suceder”. Y es cierto, en el transcurrir de los años vamos encontrando en la humanidad semillas con pensamientos retrógrados que no hacen más que lastimarnos y llevarnos de la civilización a la mismísima barbarie. Esta es una de las bases sobre las que se apoya La bruja de Hitler, un film de Virna Molina y Ernesto Ardito que llega a los cines el jueves 8 de junio.

Es 1961 y llega a la Patagonia argentina una familia de prófugos nazis a la casa de los Krauss en busca de refugio y normalidad, la cual afectará rotundamente a los hijos adolescentes de ambos clanes. Cada uno de ellos lidia con su propio secreto, y con el hecho de que viven con los autores de horrores y abusos ocurridos tiempo atrás.
Esta fábula, basada en hechos reales sabe enfocarse en el lado terrorífico del ser humano, que cuando se ensaña y se fanatiza con una idea, es imposible sacarlo de ahí, y es capaz de cometer los actos más atroces. Por momentos, la balanza puede caer demasiado para un mismo lado, pero es entendible ante la historia que los realizadores quieren mostrar en pantalla.
El thriller cuenta con una cinematografía y una dirección de arte envidiable, lo que hace que lo verdaderamente bello de la cinta esté en cómo se utilizan los colores y la composición de planos. Es estéticamente brillante.

Es necesario también resaltar el esfuerzo actoral del ensamble al componer personajes tan oscuros. Empezando por Lucia Knecht, Victoria Lombardero Có y Ulises D’atri; todos y cada uno puso lo necesario para lograr una interpretación que superara toda expectativa.
No es una película fácil de ver, es perturbadora en sí misma, pero primordial desde una perspectiva ideológica. Como personas debemos ser conscientes de la existencia de discursos de odio al diferente, en todos los sentidos de la palabra. Y también debemos prestar atención y no callarnos, ya que cuando la problemática se hace cada vez más visible, el odiador quedará cada vez más en evidencia.




