No abras los ojos y tendrás mi piel – Crítica

Documental argentino de la ruta de la seda autóctona que conecta Buenos aires, Salta y Misiones. Un trabajo meticuloso acompañado de poesía y cultura

Como la ruta de la seda que conectó durante siglos Asia con Africa y Europa este documental nos trae una ruta autóctona que está ligada con aquella ancestral pero también con sus características propias y lo mezcla con poesía, sericicultura, ciencia, industria y medicina ancestral de los pueblos originarios.

 

Aquella ruta de la seda, lejana en estas tierras, no solo era algo comercial, también era una conexión de cultura y religión. Hilos que conectaban todo lo demás. Los genotipos de variedades de los gusanos de la seda llevan el nombre de mujeres que tuvieron algún grado de participación en el proyecto de cría. Sami, Gaby, Rosa, entre otras. Nuevamente las mujeres al frente de esta milenaria tarea como en la China ancestral.

Como la leyenda también oriental del hilo rojo, que une a las personas en este caso la seda unió al director Felipe Bozzani, con las tres protagonistas diferentes que están detrás de este oficio: Una científica, Samantha de la ciudad de Buenos aires; Carolina, una de las principales productoras de seda de Argentina de El Dorado, Misiones; Y Graciela Romero, docente rural e investigadora del Chaco Salteño.

Para obtener la seda hay un arduo trabajo y muy meticuloso procedimiento. Lo veremos desde el comienzo del film y pasando por todos los detalles. Reflejado justamente en los planos detalle que predominarán el documental, claro exceptuando algunas entrevistas y panoramas necesarios pero los que reinarán son los planos detalle. Esto es algo con lo que Bozzani se siente cómodo, aprovechamos y recomendamos su corto “Cach, el ocaso de los ídolos” donde también podemos ver el uso de este recurso. Pero no debe ser tomado como un capricho o fetiche ya que es algo necesario, para ver la seda, los capullos, las mariposas y los primeros hilos estirados. Esos hilos que se combinan con imagenes de la guerra, por ejemplo, emulan a los paracaídistas de la guerra mundial con un montaje que sostiene lo que el director nos transmite. Todo ese trabajo manual y artesanal de la sericicultura podemos extrapolarlo al ojo mismo que nos muestra esta historia.

Las primeras veces que la seda del gusano Bombyx Mori se obtuvo en China datan del año 3400 A.C., en nuestro país no tenemos ese registro pero lo que descubrió el director en este documental es que por lo menos tres generaciones atrás, en nuestro suelo, se utilizó la técnica de obtención de la seda casi de la misma manera casual que fue descubierta en Asia.Todo unido nuevamente. La facultad de Agronomía, el Chaco Salteño y Misiones conectados.

Poesía de amantes que le da el nombre al largometraje, la leyenda de la emperatriz Lei zu “la madre de los gusanos de la seda” y el uso de los capullos como dedales para curar heridas en el monte del chaco salteño. Poesía, leyendas, creencías, cultura, trabajo y ciencia en esta ruta de la seda argenta.

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