No todos los momentos del día son iguales durante un BAFICI. Cuando el sol cae, las marquesinas se encienden y las salas cambian su programación. La sección Nocturna, trae esas películas de trasnoche, donde entras a una hora al cine y salis ya iniciado el día siguiente.
“My Daughter Is a Zombie” de Pil Gam-Sung trabaja sobre este nuevo subgénero de zombies coreanos. Basada en un Webtoon del mismo nombre, pasó de las viñetas a la pantalla grande. Tendrá una última función el miércoles 22/4 a las 13:50 en las salas de Cinépolis Plaza Houssay.
Tras un brote zombie, un padre y su hija escapan a un pueblo alejado. El problema es que la niña se convirtió en zombie tras ser mordida. Ahora el padre y la abuela tratarán de mantenerla oculta, al tiempo que tratan de recuperar la humanidad de la niña, mediante un adiestramiento intensivo.
Lo que está pasando con el género zombies en Corea del Sur, realmente es sorprendente. Adoptaron un género muy explotado y lo reconvirtieron, dándole toques autóctonos. En este caso, además, se corren de la hiperbólica violencia que caracteriza sus películas y toman un camino mucho más amable.
Una comedia familiar, donde el foco está en el amor, una ternura cómica. Por supuesto mantiene sus toques de K-drama y el absurdo que siempre posee este tipo de cine. Creando así un producto familiar, donde el horror se mezcla con la comedia y un poco de romance.
El fenómeno Webtoon, para muchos desconocido, posee un crecimiento constante y pareciera no tener fin. Una gran pauta de esto, es que está siendo semillero de ideas para varias películas dentro de la industria cinematográfica de Corea del Sur. Captando al enorme número de lectores y llevándolos a las salas de cine. Consiguiendo productos populares y para todos los gustos.
“My Daughter Is a Zombie” de Pil Gam-Sung, es divertida, tierna, técnicamente correcta y con un gato de CGI que no molesta para nada. Quizás estar tan atado a la estructura original del Webtoon, hace que se sientan las separaciones entre capítulos a lo largo de la película. Pero es una molestia menor, en una película correcta.





