El cine argentino está de luto tras la muerte de Luis Puenzo, reconocido director, guionista y productor, quien falleció este martes 21 de abril en Buenos Aires a los 80 años. La noticia fue confirmada por Argentores, generando una fuerte repercusión en el ámbito cultural. Su legado queda profundamente ligado a la historia del cine nacional, especialmente por haber dirigido la película que obtuvo el primer Premio Óscar para la Argentina.

El mayor hito de su carrera llegó con La historia oficial, estrenada en 1985, una obra que abordó el drama de los desaparecidos y la apropiación de menores durante la última dictadura militar. La película no sólo conmovió al público local, sino que tuvo un enorme impacto internacional, consagrándose en 1986 con el Óscar a Mejor Película Extranjera, además de obtener el Globo de Oro y múltiples premios en festivales.
Nacido en Buenos Aires en 1946, Luis Puenzo inició su carrera en la publicidad durante la década del ’60, antes de dar el salto al cine. Su debut como director fue en 1973 con Luces de mis zapatos, pero fue con su consagración internacional que logró proyectarse hacia producciones de mayor escala, como Gringo viejo (1989) y La peste (1992), consolidando una trayectoria que combinó cine argentino e internacional.

Además de su labor artística, tuvo un rol clave en el desarrollo de la industria audiovisual argentina. Participó en la redacción de la Ley de Cine de 1994 y fue miembro fundador de la Academia de Cine. También presidió el INCAA entre 2019 y 2022, donde impulsó políticas de fomento, aunque su gestión también estuvo atravesada por cuestionamientos dentro del sector.
La muerte de Luis Puenzo marca el final de una etapa fundamental para el cine argentino. Su obra, especialmente La historia oficial, no solo significó un reconocimiento internacional sin precedentes, sino que también ayudó a visibilizar una parte clave de la historia del país, dejando una huella que trasciende lo cinematográfico.




