Hoy llegó al Cine Gaumont el documental “La Espera”, segundo film de la dupla de directoras conformada por Ingrid Valecic y Celeste Contratti. Rodado en medio de un monte, donde las reglas y costumbres son muy distintas a la de la ciudad, el documental lleva a la pantalla a un personaje que sin dudas no va a pasar desapercibido, especialmente ante los ojos actuales.

Daniel Mansinelli, un hombre de unos sesenta años, vive solo alejado de cualquier tipo de comunidad. Allí se dedica a sobrevivir a su modo o, mejor dicho, al modo que aprendió de sus antepasados italianos que llegaron a estas tierras buscando un futuro mejor. Entre sus prácticas habituales se encuentra la caza no deportiva, sino como forma de conseguir su propio alimento, hecho que realiza y que toma como algo común y así mismo lo comunica.

Las realizadoras optan por encarar este trabajo en dos grandes partes, la primera como un documental de observación, en donde la voz humana queda fuera y los sonidos de la naturaleza cobran protagonismo. En esta primera parte la dirección de sonido a cargo de Sofía Straface es fundamental para transmitir el mayor realismo posible. La segunda parte toma una estructura más de entrevista, en la que a través de varias preguntas se conoce la historia de Daniel y cómo vive su día a día.

Este planteo de una realidad ajena a prácticamente todo espectador que vea este documental viene de la mano con un desafío: el luchar contra el prejuicio. Varias de los dichos del protagonista y especialmente una de las tomas post caza podrían llegar a causar algún tipo de incomodidad, por lo que un trabajo interno del espectador sobre esto deberá estar en la sala.
“La Espera” es un documental que esconde mucha crudeza y que sorprenderá a más de uno en varios sentidos. Ideal para disfrutar en pantalla grande y dejarse envolver por los sonidos naturales que ofrece.
Calificación
Dirección
Guion
Fotografía
Edición
Sonido
“La Espera” es un documental que esconde mucha crudeza y que sorprenderá a más de uno en varios sentidos. Ideal para disfrutar en pantalla grande y dejarse envolver por los sonidos naturales que ofrece.




