Marina Seresesky: “El tango es el marco de la película, sirve para entrar de lleno en la emoción”

La directora de "Empieza el baile", Marina Seresesky, revela qué la motivó a hacer la película y expresa la emoción de dirigir a Mercedes Morán, Darío Grandinetti y Jorge Marrale.

La directora de “Empieza el baile”, Marina Seresesky, abre su corazón y se sincera sobre el profundo sentido del film, la emoción de dirigir a Mercedes Morán, Darío Grandinetti y Jorge Marrale, y por qué la música de Piazzolla fue clave durante todo el proceso de la película.Natural", proyecto de Marina Seresesky, seleccionado para el Madrid Online Pitchbox - GPS Audiovisual-¿Cómo y cuándo surgió la idea de crear “Empieza el baile”?

-Yo vivo hace 24 años en España y llevaba tiempo extrañando muchísimo. Estaba allí y no me quería enganchar en esa tristeza, así que dejé de escuchar tango, de bailarlo, cerré todo eso y parece que se fue acumulando. Un día todo eso acumulado se abrió y ahí surgió la idea de hacer esta película, contando lo que para mí significa vivir lejos, todo lo que representa Argentina para mí: mi esencia, mi lugar, el espacio donde fui feliz, soy feliz, donde nací; entonces el film es como una vuelta mía al país. 

-Imagino que el desarraigo no es fácil 

-No es fácil. Siempre digo que yo me fui porque quise, me enamoré y me fui a trabajar allá, pero igual uno extraña. No solamente extraño a la familia, sino también estar con la gente que tiene un pasado en común conmigo. Esta película me ha servido para contar todo eso y reconciliarme con esto de “no pasa nada si uno extraña, se puede volver con alegría igualmente”

-Conectar lazos

-Sí, para mí es fundamental no perderlos, ni tampoco la esencia. Yo creo que vos podes vivir lejos, pasar muchos años fuera, pero hay algo que está intacto. Creo que de eso va la película, de volver a los lugares y estar con las personas que uno fue feliz, ya que es algo que te queda para siempre y es muy difícil que se te vaya o se diluya. A pesar de la distancia, a pesar del tiempo, eso está siempre. 

Creo que de eso va la película, de volver a los lugares y estar con las personas que uno fue feliz”.

-“Empieza el baile” se presentó en festivales y cosechó buenas respuestas, de hecho en Málaga la película obtuvo una mención especial y también Jorge Marrale, ¿con este recorrido qué expectativas tenes para su estreno este 20 de abril?

-La expectativa era muy grande por ver qué pasaba en España con una película que habla de algo tan argentino. La primera vez que la vimos fue en el Festival de Málaga y fue enorme la sorpresa de ganar el premio del público, y encima ganar el premio como “Mejor Actor de Reparto” para Jorge Marrale fue grandísimo. La repercusión está siendo muy buena, así que venimos con mucha alegría trayéndonos las premiaciones en la valija y con la perspectiva de que acá también funcione. Si en España funcionó tan bien, entendiendo el humor tan argentino y esta emoción tan nuestra, espero que acá funcione igual. 

-Lo que pasa es que el tango nos representa a los argentinos en el mundo, y entonces tocar ese tema es tener casi asegurado que se abrirán varias puertas ¿Crees lo mismo?

-Sí, es verdad que el tango es como el marco de la película, sirve para entrar de lleno en la emoción y que el resto del mundo también llegue a esa emoción, más que esté el tango de Piazzolla, la música de Escalandrum; además los españoles recibieron muy bien el humor argentino, lo entendieron absolutamente todo.

-Eso a veces cuesta

-Sí, pero allá las películas argentinas gustan mucho. Es verdad que este film tiene un humor de la gente que conocemos de los tangos y de cómo nos movemos en los lugares que se movían estos tres personajes, con lo cual tiene un idioma muy particular, por eso a mí me sigue sorprendiendo que haya gustado tanto en España. El tango atraviesa fronteras absolutamente, te lleva de la mano y te arrastra y en la película no sólo aparece el tango clásico, sino también hay una mezcla que hace Escalandrum que es una fusión y es una maravilla.

El tango es como el marco de la película, sirve para entrar de lleno en la emoción y que el resto del mundo también llegue a esa emoción

-En ese sentido, se podría decir que la banda sonora es la gran compañera de esta película. Piazzolla está ahí muy presente. ¿Qué representa para vos su música?

-Escribí esta película escuchando a Piazzolla. Hay una de las escenas (no voy a spoilear) que no me imaginaba sin “Adiós Nonino“. Me parece que es una de las músicas más emocionantes, su melodía te arrasa. Decía: “Esto que cuenta tanto tiene que estar”. Después, tuve la suerte que la banda sonora de la película la hiciera Escalandrum, liderado por Pipí Piazzolla, el nieto. Es como un círculo perfecto, porque Astor fue tan importante para mí durante todo el proceso, y que entre Pipí… te juro que todavía no me lo creo.

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-Respecto de los actores, ¿ya habías trabajado con alguno de ellos? 

Mercedes Moran, Marrale, la verdad que los tres son actores y una actriz brillante, con gran trayectoria. Y no, no había trabajado antes con ninguno. A Darío es el único que lo conocía  personalmente. Para mí es un lujo darle de leer el guion a los actores con los que uno sueña, y que te digan que sí inmediatamente. Eso es una alegría y una suerte. Cuando los tres me dijeron que sí, ya sabía que el 80% de la película estaba hecha, porque la base de este film son ellos y la complicidad que generan entre sí. Entonces, todavía me parece un sueño que estos tres actores enormes estén en la película, y están como están porque es increíble lo que hacen, lo digo con amor de madre, pero es increíble.

Cuando los tres me dijeron que sí, ya sabía que el 80% de la película estaba hecha, porque la base de este film son ellos y la complicidad que generan entre sí”.

-Los tres están brillantes

-Es que no hay un plano donde ellos no estén brillando, a mí me parece que hacen un trabajo muy fino, muy sutil, esta cosa entre la comedia y el drama que es tan difícil para los actores, y que ellos lo tienen tan naturalmente incorporado con una verdad que te hace reir, llorar. Creo que están geniales. 

-¿Y qué experiencia te quedó de haberlos dirigido?

-Fue toda una experiencia porque como directora uno está en primera fila viendo la maravilla que hacen los actores, y encima me pude dar el lujo de dirigirlos. Esta es mi tercera película, pero es el primer rodaje que disfruto muchísimo. Es verdad que la experiencia te da un disfrute, pero los actores entendieron todo de lo que estábamos hablando y fue tan feliz la experiencia del viaje, porque además de los actores, viajamos todo el equipo de 150 personas. Todos hicimos esa travesía. Fue inolvidable.

-En la película se observa lo que podría decirse es tu sello de referencia: el enfoque, los primeros planos, las tomas de los gestos para marcar la profundidad de los personajes…

-Qué bueno que te hayas dado cuenta, porque uno a veces pone cosas muy pequeñas entendiendo que eso vale, pero no sabes si el que lo ve lo va a entender o le va a llegar. Para mí esos pequeños detalles son los que cuentan realmente la película. Por ejemplo, una media sonrisa cuenta más que un texto largo.

Para mí esos pequeños detalles son los que cuentan realmente la película. Por ejemplo, una media sonrisa cuenta más que un texto largo”.

-¿Por qué elegís centrarte en una road movie?

-Una road movie clásica lo que hace es contarte un viaje geográfico, pero también te cuenta un viaje de los personajes. Tanto en el personaje de Mercedes Morán como en Darío Grandinetti, hay un cambio muy grande: los dos comienzan queriendo que ese pasado esté en cada uno como ellos lo recordaban, y a medida que ellos se van abriendo, a su vez se abre el paisaje. Y esto es literal, los planos son más grandes y la amplitud de los personajes también.

-La película estrena este jueves 20 en las salas de cine, ¿sabes si luego está proyectada para que se vea en alguna plataforma?

-Sí, seguramente va a estar en la plataforma de Disney+, pero primero va a estar mucho tiempo en salas y luego se presenta en varios festivales aún pendientes.

-¿Queres compartirnos alguna anécdota del rodaje?

-Recuerdo que durante el viaje veía muchos altares y virgencitas en todo el recorrido, entonces le pedí al equipo de arte que hiciera varios altares para poner en toda la ruta. Hicieron una virgen preciosa y mientras estábamos preparando el plano, empezó a pararse gente para rezarle a la virgencita de ficción. Se hizo tan popular en esos días, que terminamos donándola a la parroquia del lugar y el párroco realizando una ceremonia (risas). Muy loco todo, pero muy divertido.

-Para finalizar, ¿queres adelantarnos sobre futuros proyectos?

-Tengo dos proyectos para rodar en Argentina, también para filmar en Mendoza que la verdad me quedé enamoradísima de ese lugar. Esperemos sea pronto. A su vez, tengo otros proyectos para hacer en España. Pero te diré que estoy muerta por volver aquí y volver a rodar con el mismo equipo y en Mendoza.  

Andrea Reyes

Periodista de Cine Argentino Hoy, El Argentino Diario y editora de contenidos del diario Business News.

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