Hay series que desde el primer capitulo te enganchan y “Gutiérrez is mai naim” es una de ellas. No porque tenga una historia imposible de descifrar ni porque busque ser una producción super profunda, sino porque es entretenida, tiene buen ritmo y sobre todo, hace reír.
La serie, dirigida por Jesús Braceras, tiene 8 episodios de aproximadamente media hora. La historia sigue a Roberto Gutiérrez, interpretado por Darío Barassi y Rubén Torcoletti, interpretado Yayo Gurida, dos policías bonaerenses que terminan investigando el asesinato de un embajador ruso. el caso se complica cuando aparece la CIA. A partir de ese momento, la investigación toma dimensiones internacionales y los protagonistas quedan involucradas una situación que los lleva a enfrentarse con nuevos obstáculos mientras intentan resolver a su manera.
Barassi y Yayo una dupla que se disfruta
Uno de los puntos que mas fuerte de la serie fueron sus actuaciones. Barassi funciona muy bien como Gutiérrez y aprovecha su costado cómico sin que el personaje quede reducido solamente a hacer chistes. Yayo también se luce y juntos tienen una química que hace que muchas escenas funcionen mejor todavía.
La amistad entre sus personajes es otro de los puntos fuertes , no son simplemente policías que trabajan juntos, sino que se nota que hay una relación construida entre ellos y esa complicidad termina siendo parte importante de la serie. Las discusiones, los momentos absurdos hacen que la dupla resulte uno de los motores del humor.

Juli Savioli se destaca en el papel de Valeria Ventura y logra darle presencia a uno de los personajes secundarios de la historia. Su participación suma una dinámica diferente dentro de la comisaría y permite ampliar el grupo de personajes que acompaña a los protagonistas.
Otro personaje que aporta al tono de la serie es Pibito, interpretado por Lucas Molina. Sus apariciones se relacionan directamente con el entorno en el que se desarrolla la historia y funcionan como una pieza más dentro del universo del conurbano que construye la ficción. Su manera de hablar y de desenvolverse genera distintos momentos de humor y hace que el personaje se destaque dentro del elenco secundario.
Los capítulos cortos ayudan mucho. La serie no se hace pesada, cuando termina un episodio, dan ganas de seguir viendo el otro. La trama policial avanza, pero siempre hay un lugar para que aparezca alguna situación que termine en un nuevo chiste.
El conurbano también cuenta historia.
Otro de los aspectos destacados fue que la serie este ambientada en el conurbano bonaerense. No es simplemente un lugar donde deciden filmar, se siente presente en toda la historia.
La serie toma elementos de las clásicas peliculas policiales y los lleva a un escenario mucho mas cercano. El director Jesús Braceras busco trasladar códigos de western y del cine policial al conurbano, algo que se refleja en la estética y en la manera de construir este universo. Ahí aparece una de las características que mejor funcionan una historia que podría suceder en una película policial estadounidense, pero llevada a calles y situaciones mucho más nuestras.

¿La nueva “División Palermo”?
Es difícil hablar de una comedia sobre series o peliculas policías argentina sin que aparezca “División Palermo” en la conversación. Las dos series utilizan las fuerzas de seguridad como parte de su humor, aunque las propuestas son diferentes.
Mientras “División Palermo” se centra en una guardia urbana integrada por personas con distintas discapacidades y utiliza las situaciones cotidianas de ese grupo para construir su humor, “Gutiérrez is mai naim” pone el foco en dos policías bonaerenses que quedan involucrados en una investigación internacional.
La diferencia también aparece en el estilo. “División Palermo” apuesta más por la sátira y por el desarrollo de sus personajes, mientras que “Gutiérrez is mai neim” se acerca a la comedia policial y toma referencias del cine de acción y de las películas de parejas de detectives de los años 80 y 90.
Mas que verla como una copia de “División Palermo”, es interesante que este tipo de comedias sigan encontrando una forma de hablar de intuiciones argentinas desde el humor.
Una serie para pasarla bien
“Gutiérrez is mai neim” encuentra su principal fortaleza en el entretenimiento. La combinación entre capítulos cortos, una historia que avanza y una dupla protagonista con buena química permite que la serie mantenga un ritmo
Barassi y Yayo se convierten en uno de los principales motivos para seguir la historia, mientras que los personajes secundarios aportan situaciones que mantienen el tono de comedia. El formato breve de los capítulos también favorece una visualización rápida y hace que la trama avance sin extender innecesariamente las situaciones.
En definitiva, “Gutiérrez is mai neim” sabe qué quiere ser. Una comedia policial argentina, divertida y llevadera, con el conurbano como escenario y dos policías bastante particulares que consiguen sostener la historia hasta el final.




