Aquí no habrá revolución rusa. Desde el país más extenso del mundo, el director Nikita Argunov presenta su nueva obra: “Sumergidos”. Una interesante película de ciencia ficción que desarrolla un gran argumento pero que falla en su relato. Clichés y semejanzas con otras cintas del género logran que los Fuegos de Octubre se apaguen. Por Lautaro Franchini.
“Koma“, el título original, refiere su traducción al estado comatoso, algo más relacionado y centrado con lo destacable del largometraje: su historia. Argunov crea un mundo multidimensional y surrealista en el que solo se puede acceder al sufrir un coma profundo. Su caracterización y la verdad detrás de esta realidad son los puntos más altos del film.
Pero del otro lado, su pálido guion y el inicio, nudo y desenlace, no alcanzan a cumplir las expectativas. El protagonista, un joven arquitecto (Milos Bikovic) que padece un accidente automovilístico y luego aparece en este lugar misterioso, en escasas horas pasa de no entender que ocurre a convertirse en “el elegido”.
El nuevo integrante del grupo irrumpe como una falsa promesa pero a la escena siguiente descubre sus fortalezas. Despierta la atención de su compañera y le declara la guerra a quien comanda el escuadrón. Tramas muy conocidos que carecen de fuerza narrativa.
La película, que podrá verse por las plataformas de Apple TV, iTunes o Google Play, se vuelve un atractivo film para degustar en nuestra propia realidad inimaginable: la cuarentena. No cumple con todos los parámetros, pero entretiene y se disfruta. Capaz, solo será una rebelión de la que ya hemos visto, leído o escuchado.
Puntaje: 40/100.





