Alejandra Flechner: “La serie aborda los temas políticamente incorrectos de una manera brillante”

En diálogo con Cine Argentino Hoy, la destacada actriz de cine, televisión y teatro es una de las recientes incorporaciones de División Palermo, temporada 2, que ya se encuentra disponible en la plataforma de Netflix

 

Cobertura Periodística: Javier Erlij.

Edición: Verónica Segovia.

Créditos de Fotos: Marian Landet / Netflix.

 

– ¿Cómo fue que te incorporaste al elenco?

La verdad, todo empezó cuando nos encontramos con Santi (Korovsky) en los Premios Platino, en México, que fueron con Pilar (Gamboa) por la temporada uno, y yo estuve ahí creo que por Puan, por el otro año había estado en Madrid con Argentina 1985, y si, estuve en México por Puan. 

Entonces, en ese contexto de conocernos, porque yo obviamente había visto División Palermo, a Santiago, ese contexto absurdo que, a veces, tienen los viajes a los premios; absurdo y bonito que es que te encontrás en un hotel o en una pileta o en una instancia de trabajo, con un montón de personas que conoces y otras que no, entonces ahí nos conocimos con Santi, estaba Pilar en una de esas fiestas, que en una de esas reunión de apertura, éramos muchísimas personas y nos cruzamos con Santi, con Pili, yo a Pilar la conozco muchísimo, hace muchos años y él me dijo algo así, me tiró un poco si yo quería estar en División Palermo 2 y yo encantada, fue así como, tipo del me gustas, te gusto; en términos artísticos porque soy como la bisabuela de Santi. 

Y eso se transformó en un llamado telefónico y en la propuesta para participar de la segunda temporada y el personaje, ya cuando lo leí, me pareció muy espectacular. Hacer esta especie de servicio de inteligencia, todo tan atado con alambre, que la persona tenía está cosa que a mí me hacía mucha gracia en el guión, que era como alguien que se camuflaba con el fondo, está hecho como que aparece y siempre esta con el mismo color de la pared, está como colgada del perchero… Fue muy feliz hacerlo y después cuando lo ví, me pareció muy brutal todo. La segunda temporada me pareció impresionante, realmente carcajeé en muchos momentos.

– Ale, vos que venís trabajando con el humor, ¿cómo ves que trata la serie este tema? Hay temas que son ríspidos, que lo tratan con mucho humor, que decodifica y se burla de un montón de cosas y que, a su vez, es incluyente y con situaciones desopilantes.

Primero, quiero decir que la temporada dos esta, no sé si decir mejor pero en términos de en la línea de cómo algo puede crecer, cómo que se instaló ya el código de la segunda temporada, como si se hubiera perfeccionado el dispositivo de trabajo y me parece que la serie es extraordinaria en términos de inteligencia, de la observación y cómo aborda los temas de lo políticamente incorrecto de una manera súper brillante; se mete con las cosas sin escatimar, no trata de ser correcta sino que está basada, justamente, en un germen de lo incómodo y se mete con todo: se mete con la inclusión, se mete con todos los temas, con el poder, con la represión, con la violencia y le da una vuelta de tuerca, metiendo muchas capas del humor, de cosas muy graciosas como que alguien va a enchufar algo y vuela por el aire, como un chiste físico o hasta cosas que están pensadas buscándole la vuelta a todo. 

Me parece que lo logra de una manera brillante, me pareció muy graciosa, muy inteligente y metiéndose con todas las cosas que pasan y además que después en la realidad también nos pasan, es que las cosas pegan una vuelta que no lo podemos creer. Cuando la ministra manda a un comando de élite y se equivoca y lo manda a un toma de chicos y gasean a unos pibes en una escuela y es como vos decís: “uhhh, bueno, va a renunciar” y en ese momento es como “no, somos tendencia en Twitter”, y responden “bueno, mejor, ahora nos quieren más” y manejan ese tipo de vuelta que pegan de las cosas y no queda ahí, pide más y siempre va a más. Y ahí me parece que encuentra su centro, como su punto justo del humor, te hace reír y también te deja algo ahí, pensando.

– ¿Cómo fue trabajar con actores y actrices con y sin discapacidad? ¿Cómo fue unir esa amalgama actoral, ese trabajo? 

Lo que pasa es que a mí me tocó trabajar con Guillermo (Arengo) y con Santi, esa parte, un poco, me la perdí. No sabía cómo iba a ser, me hacía un poco de ilusión atravesar la experiencia, me parecía algo que me daba ganas pero como era una agente en secreto, era todo tipo encuentros en plazas, en lugares secretos o en el mismo servicio de inteligencia, tiene esos detalles que él entra a una mercería antes de entrar al servicio de inteligencia pensando que es ahí y la mercería se llama ‘Botón’. Tiene un nivel de detalle, de humor, muy espectacular la serie, muy brillante y muy incómoda, me encanta ese humor. 

– Ese humor que incomoda pero que, a su vez, me hace acordar a Capusotto, no genera grietas, se ríen de un lado y de otro…

Si, tenés razón, es incómodo pero te identificas rápidamente. Me quedé pensando en lo de que no genera grietas, ¿cómo sería eso?

– No hay izquierdas, derechas, centro, medio es muy acertada la serie, como que se ríen de los dos lados, porque uno mira, analiza, reacciona y es una serie que hace bien. También nos muestra cómo somos los argentinos de alguna manera, ¿no te parece?

Si, muestra como una oportunidad al palo que eso me parece que es muy bueno y con una mirada bien ácida, bien crítica, inteligente, como el humor que nos gusta. Como que el humor que nos gusta, porque es como que el humor tiene esa observación sobre la realidad, no es solamente te corró la silla y te caes de orto. Siempre tiene una observación y me parece que en este sentido es brillante, porque es como que se mete con temas que, a priori, a ver cómo se va a sortear esto, y lo hace de una manera brillante porque pega a una vuelta, como diez vueltas más. Como que se sale de la marca que lo que se supone que podría ser la problemática de por dónde suponemos que pasa el acoso. Es como una automirada con humor de todos los personajes que circulan. 

– ¿Cuáles son las tres razones para que no se pierdan División Palermo, temporada dos? Que, por cierto, es muy difícil hacer segundas partes, las cuáles cargan con un prejuicio de caer en comparaciones con la primera entrega, aunque, en este caso, se logró una serie brillante…

Yo creo que División Palermo es un clásico, creo que está segunda temporada no sé pero yo les digo que la vean porque, para mí, es mejor que la primera. No porque este yo, obviamente pero creo que es mucho más redonda, el lenguaje está mucho más explotado, están todos mucho más en el código y la historia se desarrolla como que te la morfas porque va en contra de lo que se supone que son las segundas temporadas, que son siempre un poquito ‘a ver, cómo hacemos para superar’ y creo que está supera a la primera.

Pero, además, otra razón es que hay nuevas incorporaciones de actrices y de actores y situaciones que son totalmente absurdas, desopilantes, por completo y graciosas, y todo lo que tenga que ver con la realidad, es pura coincidencia, como se suele decir en los cartelitos de las películas. 

– Ale, hermoso charlar con vos, te agradecemos y felicitaciones a vos y a todo el gran equipo de División Palermo temporada dos, increíble trabajo.

Para mí fue muy divertido, nos divertimos mucho con Santi y con Guille Arengo, haciendo esto. Con Korosvky, que me parece muy genial que él haya podido llevar adelante este proyecto de esta manera y me parece genial que la gente lo haya abrazado de este modo y que tiene eso de que sale fuera de la norma y se agradece mucho entre tanto contenido, contenido, me parece que es algo disruptivo, de otro orden y se agradece que tenga esa recepción, que la gente lo abracé así, tan fuerte, con tanta popularidad, es espectacular. Son buenas señales que el mundo no está perdido.

Javier Erlij

Licenciado en Periodismo, Profesor para la Enseñanza Primaria, Técnico en Periodismo, Critico de Cine. CEO de Cine Argentino Hoy.

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