The Sea sigue a Khaled, un chico palestino de 12 años que solo quiere ver el mar por primera vez. Cuando en un control militar lo dejan afuera de la excursión escolar, decide ir igual por su cuenta. Su padre, que trabaja en Israel sin permiso, abandona todo para salir a buscarlo antes de que algo salga mal.

La película funciona mejor cuando se concentra en esa travesía casi impulsiva del nene, convertida en una aventura llena de obstáculos y pequeños momentos que lo van marcando. El mar, aunque todavía no aparece, se vuelve una especie de idea fija que empuja todo hacia adelante.
Las actuaciones son lo más sólido del film. El chico que interpreta a Khaled transmite mucha naturalidad, y Khalifa Natour logra un padre agotado pero firme, con una preocupación que se siente real en todo momento.

En conjunto, The Sea es un drama directo y sostenido por sus personajes, con una historia que avanza sin demasiados rodeos y se mantiene enfocada en ese vínculo padre-hijo en medio de un contexto complicado.




