Ariel es un chico que vive en el campo, en la provincia de Buenos Aires. Cuando su relación secreta con el cura Omar termina, inicia un proceso de redescubrimiento. Por Bruno Calabrese.

En un pueblo a las afueras de Buenos Aires, Campusano se traslada a un ambiente rural para contarnos la historia de curas pederastas. Cuando Ariel y Omar, el cura del pueblo deciden poner fin a su relación secreta, ambos deciden iniciar un camino de descubrimiento que los llevará por terrenos peligrosos.

Sin demonizar a nadie, Hombres de Piel Dura es una película que habla de la sexualidad y de los abusos. Podemos ver al cura sufrir por un impulso que no puede controlar. Un joven, que no entiende por que se burlan de él por su homosexualidad y solo busca amor. Un padre que no acepta la condición de su hijo y que su hija no tenga pareja; pero que sufre por el abandono de su esposa que escapó sin dejar rastro, dejándolo solo con la crianza de ellos.

La elección de planos generales y el aprovechamiento de la profundidad de campo resultan muy efectivos. Así como el uso del dron, simulando ese dios que todo lo ve. Este trabajo estético se corresponde con un tratamiento complejo y original del trauma del abuso sexual, dentro y fuera de la Iglesia, y las dificultades para ejercer libremente la sexualidad que aún persiste en ambientes rurales.Sumado a algunos personajes que rozan lo bizarro, de apariencia temerosa, pero que a la hora de conocerlos nos llegan a enternecer. 

Una historia dura, que no se guarda nada, estilo inconfundible de Campusano. Hombres de Piel Dura es una película sobre seres que sufren, que tratan de escapar a sus demonios internos y externos.

Puntaje: 80/100

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