El reconocido cineasta estrenó su última producción, “Togo”, disponible en Netflix. Un western urbano que habla de los prejuicios, la amistad y la convivencia con los narcotraficantes. Como en su ópera prima, Caetano vuelve a tomar las calles de una ciudad como escenario principal de su historia.
Después de cinco años, con “El otro hermano” (2017), el reconocido cineasta uruguayo Adrián Israel Caetano, vuelve a rodar una película y convoca al espectador a disfrutar de su comprometida filmografía: esta vez siendo el protagonista un cuidador de coches. “Togo” es la nueva producción de Netflix filmada íntegramente en Montevideo, Uruguay.
La película narra la historia de “Togo”, un cuidador de coches (lo que en Argentina sería el denominado “trapito”) que siempre está en la misma cuadra de la capital uruguaya. En medio de su rutina atendiendo a los vecinos del barrio y recibiendo propinas de los conductores, dos apariciones cambian su vida: por un lado, entabla una relación de amistad con una adolescente de clase alta, Mercedes (Catalina Arrillaga), que empieza a frecuentar el lugar e intenta convencerlo que la deje aprender el oficio. Por otro lado, una banda de narcotraficantes quiere apropiarse de su territorio para vender drogas.
Habiendo sido un promisorio boxeador que un accidente automovilístico lo dejó rengo y en la calle, su única arma de defensa es su bastón y sus puños con lo que tendrá que enfrentarse ante los mafiosos que buscarán “persuadirlo” de todas maneras.
Así como en su primer largometraje, “Pizza, birra, faso” (1997), Israel Caetano vuelve a tomar la calle como escenario principal. “Togo” está escrita y dirigida por Caetano, que no sólo refleja la sub-clase social que representan los cuida-coches en Uruguay, sino que también se mete con el negociado de los traficantes de drogas en las calles de Montevideo, y hasta encuentra la mágica manera de compartir con los espectadores el “folclore” montevideano con su tan amado candombe uruguayo.
Si bien “Togo” no es una película demasiado pretenciosa ni sobresale entre la filmografía de Caetano, el enfoque -o plato fuerte del film- está puesto en la narrativa de la historia y en la excelente actuación de Diego Alonso (el Pollo de Okupas), que vuelve a demostrar su talento como actor interpelando al espectador con una creíble interpretación sobre cómo es la vida de una persona que vive en la calle, duerme todas las noches bajo el mismo árbol y se gana la vida cuidando autos de la cuadra, su territorio, convirtiéndose en uno más del barrio: amigable con sus vecinos y siempre atento a lo que ocurre en su lugar.
“Togo” no sólo pone en el tapete romper con los prejuicios sociales y la estigmatización, sino que es una película que habla de la amistad que nace entre dos mundos sociales contrapuestos y que gestan un vínculo de protección y contención mutua.
En definitiva, este western urbano se destaca por la precisión y equilibrio que caracteriza la cinematografía de Caetano.
Togo de Israel Caetano. Crítica
Dirección
Actuación
Guion
Música
“Togo” no es una película demasiado pretenciosa; el enfoque -o plato fuerte del film- está puesto en la narrativa de la historia y en la excelente actuación de Diego Alonso.




