Sueño de una noche de rock propone esta muy novedosa combinación, donde algunas de las obras icónicas del poeta inglés se narran a través de la música popular argentina y el humor que aportan los destacados interpretes de la obra. Todos los actores son hombres, algo directamente ligado a las convenciones del teatro isabelino, donde estaba mal visto que las mujeres se suban al escenario. Se explica en la obra que, en desobediencia a esto, los personajes claves en varias obras de Shakespeare eran mujeres.

El elenco está encabezado por Chacho Garabal, quien interpreta a William Shakespeare, y Julián Pucheta, en el papel de Puck. También participan Walter Canella, Sacha Bercovich, Cristian Centurión, Joel Alonso y Nicolás Tadioli.
La obra tiene un hilo conductor que lo sostiene el mismo Garabal, o mejor dicho William Shakespeare, introduciendo al espectador a cada relato que se está por interpretar en escena. Romeo y Julieta, Hamlet, Macbeth y el resto de los personajes de estas icónicas obras toman vida en el musical, que utiliza canciones del rock nacional, y algún que otro pop o cumbia, que tienen que ver con lo que está ocurriendo en escenario.

Además de esto, la otra característica de la obra es el humor. Gran parte de las historias están atravesadas por el humor, que se va mermando con el talento innato de los artistas a la hora del canto y la danza. Aunque el talento de estos chicos merece un párrafo aparte, ya que han interpretado de gran forma relatos históricos del teatro, y a su vez, joyas musicales de grandes artistas argentinos, como “El Indio” Solari, Gustavo Cerati, Charly García, Luis Alberto Spinetta, Lali Esposito, entre otros. Han estado a la altura, tanto de las obras de Shakespeare como de la música popular argentina.

Un musical muy teatral y con una excelente idea. Aunque no solo se queda en ser una buena idea, también es maravillosamente interpretada y llevada a cabo por todos sus protagonistas, que con su humor y su talento trasladan, quizás a mucho público renovado, obras icónicas de más de 400 años a la actualidad. Humor, música y talento podrían ser las etiquetas de Sueño de una noche de Rock.





