El documental de Lucas Peñafort y Camila Menéndez revisa la historia de un pueblo como Rajasthan en India. Con una mirada que apela a un recorrido sensible, contextualizado y suma soluciones a la estigmatización de género. La película estrena el 5 de noviembre por Cine.ar. Por. Florencia Fico.

El argumento del documental “Hermanas de los árboles” se sitúa en India, donde cada vez que nace una niña a esta altura no significa una desgracia. En la antigüedad las familias despreciaban a sus hijas ya que no podían costear la dote. Ahora festejan sus vidas plantando 111 árboles. Dentro de ellas está Kala que alcanzó a trabajar por fuera de sus casa y coordinar a otras. Asimismo, Bhavari que sin estudios la ayuda a su hija Nikita para que continúe con sus deseos de ser enfermera.

El documental fue escrito y dirigido por Lucas Peñafort y Camila Menéndez. Ambos realizadores lograron desarrollar un registro observacional de la realidad en Rajasthan(India). Con fuerte hincapié en los relatos de los lugareños de Piplantri y profundizan en la cotidianidad de las mujeres que poseen un poder inimaginable de hermandad; ya que ha superado viejos estigmas enquistados en la comunidad. La cinta evidencia el nexo íntimo que los directores alcanzaron con las protagonistas: Kala, Nikita, Bhavari, Leela y el alcalde Shyam Sunder Paliwal.

El guion hace una extensa descripción por medio de las imágenes y la narración oral con el eje central en el actor social. Su ritmo de vida y la etnografía para demostrar tanto el resurgir de una pueblo como el maltrato a su naturaleza.

Por un lado, el documental evidencia cómo la minería de mármol ha producido estragos en la población. Ya sea por su extracción o las tormentas de polvo. Los problemas de salud en sus trabajadores que sufren caídas demoledoras. El desmantelamiento de la tierra, dejándola sin capacidad de cultivo para los agricultores. Y el agotamiento del agua por falta de vegetación. Lo que deja a la región en una situación precaria, sin recursos alimentarios y rompe con un ecosistema sostenible.

Por otro lado, se hallan las mujeres de Piplantri que han decidido agruparse para fomentar el cultivo de aloe vera. Con los cuales obtienen sus propios ingresos y no dependen de sus maridos. Les dio una autonomía en sus acciones. Antes en manos de sus esposos, ahora, con temor de sus independencias.

También, el filme también hace un capítulo con cada una de ellas. Kala quien con la muerte de su madre tuvo que cuidar a su abuela y dejar sus estudios debido a que en India no se enviaba a las mujeres solas a la cuidad.
Bhavari ya casada con dos hijos y una hija trabaja tanto en ganadería y cuidando a su familia. Ella y su marido en un principio no dijeron que era una niña, después la tuvieron y la llamaron Nikita y plantaron 111 árboles. Su hija anhela ser doctora.
Leela es de la casta Rajput y vive con sus suegros. Ella también frenó sus estudios, se casó y a su hija la cuidan y no la maltratan.
Daku es una lugareña y va al vivero a regar y sembrar además toma otros trabajos como poner tuberías.

Tanto Kala, Bahavari y Leela forman parte del vivero. Formaron círculos de mujeres que conversan sobre las problemáticas que se dan en su pueblo. Cuando está por nacer un niño y en especial una niña. Ya que los suegros o sus familiares ven a una niña como una carga. Por el costeo de la dote al casarse o pagar sus estudios. Ello crea una discriminación de género por un mero argumento económico y social; que carece de fundamento porque ellas hacen un doble trabajo; protegiendo la administración doméstica como productiva.

Desplegaron un modelo de ayuda financiera a cada mujer que tenga una hija, con la promesa de no casarla hasta los 18 años, que estudie lo que quiera, jamás privarla del aprendizaje y no contribuir al feticidio o aborto.
Todas se reúnen también por su empresa de aloe vera para ver cómo siguen en pie, después de haber cerrado un año. Piensan en abastecerse con maquinaria para agilizar algunos tratamientos. Reubicar la planta y continuar con el entrenamiento a otras.

El alcalde Shyam Sunder Paliwal, creó el Proyecto Piplantri que nace por una experiencia íntima. Su hija falleció a los 16 años por deshidratación y él sufrió su ausencia. El pueblo para sacarlo de su duelo le sugirió plantar un árbol; de ahí el programa emerge. Cada vez que nace una hija se plantan 111 árboles en su nombre. Los cuales son protegidos por ellas.

“Lees en diarios que dejan a una bebé en un orfanato, en los arbustos o en un hospital”, comenta Paliwal sobre cómo abandonan a sus niños en su pueblo. Asimismo el funcionario resolvió el déficit de agua con represas y zanjas. Convenció a los agricultores para transmitir los beneficios que daba el sistema de plantación de árboles e iba deshaciendo el prejuicio con las hijas. Ellas han sido tema de discusión, también por cómo se desprendían de sus hijos a través del feticidio o aborto.

La fotografía de Camila Menéndez sigue el camino de aquellas mujeres. Con tomas en primeros planos a sus caras lo que deja ver sus estados de ánimo ya sea: sus miedos, angustias, inquietudes, preocupaciones, fortalezas, vigor y valentía. Tomas generales en sus trabajos diarios como: cocineras, en el hogar, maternando, criando, en emprendimientos propios, su labor con la tierra, la cosecha y la siembra. Atravesando zonas inaccesibles y a su vez como espigadoras cuidadosas y cautelosas para las futuras generaciones.

La música es autóctona con tambores mridangam y sitar convierte el clima en un escenario nativo. Los rezos y los aniversarios son una ceremonia melódica.
![MECENAZGO] Hermanas de los árboles (2018) : Dazibao](https://i.ytimg.com/vi/NACk3p1awZU/maxresdefault.jpg)
El filme da cuenta de forma natural, emotiva y reflexiva las diversas posiciones de la mujer en la comunidad de Rajasthan. El documental avanza más allá de la discriminación de género si no que le muestra la metamorfosis de una sociedad en su pensamiento. Alcanza darle actualidad a través de los lazos entre mujeres para el renacimiento y gestación de una región; amenazada por la falta de agua y el potencial productivo de sus tierras.
Puntaje:85
Dirección
Guion
Arte
Música
Fotografía
El filme da cuenta de forma natural, emotiva y reflexiva las diversas posiciones de la mujer en la comunidad de Rajasthan. El documental avanza más allá de la discriminación de género si no que le muestra la metamorfosis de una sociedad en su pensamiento. Alcanza darle actualidad a través de los lazos entre mujeres para el renacimiento y gestación de una región; amenazada por la falta de agua y el potencial productivo de sus tierras.




