La pieza teatral escrita por Sebastián Bayot, dirigida por Gonzalo Castagnino y protagonizada por Ana Padilla se presenta en Patio de Actores (Lerma 568, CABA) los sábados a las 18hs.

Un banco de una plaza, abajo de un árbol desnudo, sin hojas, por la llegada del otoño, es el escenario principal de esta conmovedora historia. Allí se presenta Andrea, llega apurada, necesita ese lugar que se ha convertido en su refugio hace ya varios años. Todavía no sabemos que le pasa, pero algo le preocupa y solo sentándose en ese banquito, bajo ese árbol, que baña el sol otoñal, puede pensar y dejarse llevar ante las dificultades que la vida le presenta.
No obstante, al llegar al banco, su banco, el que siempre elige, encuentra que un hombre mayor, inesperadamente permanece sentado ahí. Andrea se dirige a él de forma clara y sencilla, ese es su lugar y él debería buscar otro asiento, pero el hombre no le responde, ignorándola como si nadie le hablará.
Sin embargo, esto no hace que Andrea se calle, por el contrario este hombre y su silencio será el disparador para que la protagonista en una interpretación sublime de Ana Padilla inicie un relato que nos hará viajar por los distintos momentos de su vida. Instantes alegres, emotivos y de tristeza, que se narran de forma magistral, por momentos con dulzura, también con indignación o amargura, pero siempre con esperanza por lo que vendrá.
“Solicito de otoño” es una obra encantadora, en una sala preparada para introducirnos en la simpleza, pero también en lo profundo que puede ser sentarse en un banco, una tarde en una plaza y olvidarnos aunque sea por un rato de todo lo que pasa allá afuera, donde todo es tecnología y velocidad. Un obra hermosa, llevada a cabo por un excelente trabajo de escenografía, vestuario e iluminación que acompañan a la perfección el texto de Sebastián Bayot y la dirección de Gonzalo Castagnino.
Dirección
Actuación
Escenografía
Vestuario
Música
Iluminación
Un banco de una plaza, abajo de un árbol desnudo, sin hojas, por la llegada del otoño, es el escenario principal de esta conmovedora historia. Allí se presenta Andrea, llega apurada, necesita ese lugar que se ha convertido en su refugio hace ya varios años. Todavía no sabemos que le pasa, pero algo le preocupa y solo sentándose en ese blanquito bajo ese árbol que baña el sol otoñal puede pensar y dejarse llevar ante las dificultades que la vida le presenta.




