A pocos días de su debut en Netflix, “Risa y la cabina del viento” se encuentra en el puesto 3 de lo más visto en Argentina dentro de la plataforma. Una película nacional que tiene como protagonistas a Cazzu, Elena Romero y Diego Peretti, luego de su paso por los cines, está siendo bien recibida en la plataforma de streaming.
“Risa y la cabina del viento” es una película argentina dirigida por Juan Cabral en la que Cazzu debutó como actriz de cine y ahora está en Netflix. La producción se filmó íntegramente en Tierra del Fuego, principalmente en Ushuaia. Y el hilo conductor de la historia está acompañado de música de los Babasónicos, además de un elenco de grandes actores como Diego Peretti, Joaquín Furriel y Gustavo Garzón.
La película cuenta la historia de Risa, interpretada por Elena Romero, una niña que encuentra una cabina telefónica que le permite hablar con los muertos, quienes comienzan a pedirle favores. La película está basada en hechos reales pero no de Argentina, sino que de Japón.
El “Télefono del viento” es una cabina telefónica desconectada en Otsuchi, Japón, desde 2010. La misma “permite” a las personas hablar con seres queridos que fallecieron, especialmente tras el tsunami ocurrido en 2011. Esta cabina fue trasladada al barrio 245 Viviendas en Ushuaia.
La historia de la película centra a esta cabina telefónica como lo único que quedó en pie luego de un incendio que ocurrió hace 10 años en el barrio y en el cual murieron más de cien personas. Risa, a diferencia de su madre interpretada por Cazzu, tiene una conexión que le permite escuchar cada vez que ese teléfono suena.
La niña de 10 años se encuentra siempre en el centro de la escena con personajes adultos. Risa vive en Ushuaia junto a su madre Sara (Cazzu), pero sin una figura paterna. A medida que transcurre la historia, la niña encuentra esa figura en el vínculo que genera con el personaje de Diego Peretti, quien es un hombre con el alma perdida. Aunque siente que es un perdedor, logra una conexión sincera y real con Risa.
La película transcurre dentro del realismo, aunque a veces muta a zonas que tienen que ver más con las fábulas infantiles que, con ciertos elementos, remiten a la historia japonesa que se mencionó anteriormente. La niña logra conectarse con el mundo de los muertos, a través de esta cabina telefónica. Su deseo pasará por poder hablar con su padre.
“Risa y la cabina del viento” no se queda en un simple drama, sino que va más allá con un mensaje que es descubierto en el transcurso de la historia. Sin embargo, hay personajes que no se terminan de conectar con fluidez a la trama de la película, queda la sensación de que falta una vuelta de tuerca en esas historias.
Pero más allá de algunos detalles es una gran película nacional con un elenco de renombre que acompaña muy bien el debut de Cazzu como actriz y el primer protagónico de Elena Romero como Risa.
“Risa y la cabina del viento” logra una buena mezcla entre el género de lo fantástico con una historia real. La película sorprende y deja atrapado al espectador hasta el final; no es conveniente que se crea que se trata de un drama como se la presenta en Netflix porque abarca otros géneros y la historia tiene giros inesperados. ¿Risa realmente puede hablar con los muertos? Lo pueden averiguar mirando esta gran película nacional en Netflix.




