Argentina, 1985, es una de las quince películas que están preseleccionadas por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood. Por Nito Marsiglio.
Todavía nuestro cuerpo vibra y no hay forma de mantenerlo quieto por los estertores de la gloria de un mundial ganado.
Las fiestas parecen estar en un ensueño. No dejamos de hablar de Messi, del Dibu, del Fideo, etc, etc.

Nos cuesta recuperarnos de la emoción de los sucesos recientes vividos.
Y tal vez es bueno que así sea.
Sin embargo, quizás porque hay cosas que hacemos muy bien, o tal vez porque algún hada mágica nos bendijo, pero siguen los aciertos.
El film Argentina, 1985, de Santiago Mitre y protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani, se encuentra entre el listado para las nominadas al Óscar a la Mejor Película Internacional.
Esta obra relata unos momentos muy caros para nuestra sociedad, que fué el juicio a las juntas. 
El mismo significó un quiebre en la triste realidad argentina de una nefasta sucesión de golpes de estados y con él Nunca Más, ante el horror de la última dictadura, se estableció un compromiso social por la democracia.
El film ya lleva recolectados un buen número de premios y nominaciones en festivales internacionales en distintas partes del mundo.
Según el sitio web de reseñas Rotten Tomatoes, Argentina, 1985 tiene un índice de aprobación del 98% basado en 41 reseñas de críticos, con una calificación promedio de 7,8 de 10. (fuente Wikipedia).
Si bien marzo todavía está muy lejos, más aún en una sociedad tan pasional donde cada día es un universo. Y esa misma pasión sufrió esta película con la crítica argentina.
Pero tengamos en cuenta la famosa y apócrifa cita del Quijote “ladran Sancho, señal que cabalgamos”.
Y probablemente la obra pisó algunos callos.
Tal vez por eso prefiero la versión más jocosa que dice “ladran Sancho porque lo que pisamos era un perro”.




