Hernán Guerschuny, sobre la inteligencia artificial en el cine: “El error es fundamental para el acto creativo”

El director destacó las oportunidades de la inteligencia artificial, pero advirtió sobre los riesgos de la velocidad y defendió el valor del error en la creación cinematográfica.

El director de ¿Querés ser mi hijo? habló en exclusiva con Cine y Teatro Argentino Hoy durante el WAIFF Buenos Aires. Celebró las posibilidades que la tecnología ofrece a los realizadores, pero advirtió sobre los riesgos de la velocidad y defendió la importancia de equivocarse, experimentar y dejar madurar las ideas.

La inteligencia artificial permite generar imágenes, desarrollar escenas y resolver tareas de producción en tiempos que hasta hace poco parecían impensados. Para los cineastas, estas herramientas abren nuevas posibilidades, especialmente cuando los recursos económicos son limitados. Sin embargo, Hernán Guerschuny plantea una pregunta que va más allá de los avances técnicos: ¿qué sucede con el proceso creativo cuando las respuestas llegan demasiado rápido?

El director de ¿Querés ser mi hijo? participó de la primera edición del World AI Film Festival (WAIFF) Buenos Aires, realizada el 30 de octubre en el Centro de Convenciones de la Ciudad, en el marco de TecWeek 2026. Allí integró el panel ¿La IA es enemiga, aliada o algo más?, dedicado a debatir el impacto de esta tecnología en la industria audiovisual.

En una entrevista exclusiva con Cine y Teatro Argentino Hoy, Guerschuny celebró la posibilidad de intercambiar experiencias con otros profesionales en medio de una transformación que todavía genera numerosas incógnitas.

“Primero celebro este tipo de encuentros porque justamente es un tema que cambia todos los días”, expresó. Y reconoció que mantenerse actualizado resulta fundamental porque “básicamente nadie entiende nada todavía”.

Para el realizador, la relación entre cine y tecnología no es nueva. Desde la aparición de las primeras cámaras hasta la incorporación del sonido, el color o los formatos tridimensionales, la actividad cinematográfica siempre estuvo atravesada por innovaciones. La diferencia es que la inteligencia artificial plantea nuevos interrogantes sobre el lugar del ser humano en la creación artística.

Hernán Guerschuny y la inteligencia artificial: una oportunidad para los nuevos realizadores

Guerschuny reconoce que las herramientas de inteligencia artificial pueden transformar las posibilidades de quienes desean hacer cine, especialmente de aquellos que no cuentan con grandes presupuestos. “Yo creo que la democratización y el abaratamiento que traen estas herramientas es algo que nos fascina”, afirmó.

Esa posibilidad lo llevó a recordar sus comienzos y a imaginar cuánto habría cambiado su experiencia como joven realizador si hubiera tenido acceso a los recursos tecnológicos actuales. “Yo me acuerdo a mi Hernán de 20 años, imaginando tener esto para poder contar todas las historias que se me vienen a la cabeza, es algo que me hubiera vuelto loco”, confesó.

Sin embargo, su entusiasmo convive con una preocupación sobre la manera en que estas herramientas pueden modificar el trabajo de los artistas. La posibilidad de obtener resultados inmediatos, explicó, también puede reducir el espacio para experimentar, dudar y encontrar soluciones que no estaban previstas.

“Pero lo que uno tiene que pensar, en realidad, es si la gran posibilidad, la infinita posibilidad y productividad que te dan esas herramientas no nos impiden algo que es fundamental en el proceso creativo, que es angustiarte, equivocarte, el elogio del error, el elogio de transitar por lugares que no son respuestas correctas”, reflexionó.

Por eso mismo, para Guerschuny, no todas las respuestas rápidas conducen necesariamente a una obra más original. En ocasiones, aquello que parece una equivocación termina abriendo un camino creativo inesperado.

“Pero lo que uno tiene que pensar, en realidad, es si la gran posibilidad, la infinita posibilidad y productividad que te dan esas herramientas no nos impiden algo que es fundamental en el proceso creativo, que es angustiarte, equivocarte, el elogio del error, el elogio de transitar por lugares que no son respuestas correctas”, reflexionó.

Por qué Hernán Guerschuny considera que el error es fundamental para crear cine

Uno de los conceptos que atravesó la entrevista fue la importancia de equivocarse. Frente a herramientas capaces de ofrecer soluciones en segundos, el director defendió los procesos de búsqueda que permiten descubrir algo diferente. “El error es fundamental para el acto creativo. Para la ciencia también, si no hubiese error no habría evolución”, sostuvo.

Según explicó, la creación artística necesita de esos desvíos que permiten abandonar una primera idea y encontrar otras posibilidades. De lo contrario, el riesgo es reproducir constantemente aquello que ya existe. “Si lo reprodujeramos todo el tiempo seríamos siempre una fotocopia”, señaló.

Guerschuny también se detuvo en la relación entre la inteligencia artificial y la emoción. Ante la pregunta sobre si una herramienta tecnológica podría transmitir sentimientos de la misma manera que una persona, evitó dar una respuesta definitiva. “No se sabe, por ahí en un futuro sí”, reconoció.

Sin embargo, identificó una diferencia fundamental entre producir una imagen y comprender la experiencia emocional que le da origen. “Para poder transmitir una emoción, primero la tenés que sentir. Nosotros no hacemos más que representar. ¿Qué es representar? Es presentar algo que antes viviste”, explicó.

Desde su perspectiva, las herramientas pueden generar resultados a partir de obras anteriores, pero sigue siendo el artista quien reconoce si aquello que aparece en pantalla expresa verdaderamente la emoción que motivó su creación.

“El error es fundamental para el acto creativo. Para la ciencia también, si no hubiese error no habría evolución”, sostuvo.

“La velocidad en lo artístico es peligroso”: el tiempo que necesitan las historias

Otro de los aspectos que más preocupan al director es la rapidez con la que la inteligencia artificial permite desarrollar contenidos. Para explicar su postura, recuperó una metáfora que suele utilizar la cineasta Lucrecia Martel durante sus charlas: en un río existe aquello que corre por la superficie, pero también los sedimentos que permanecen debajo.

“El arte tiene que ver con bucear, con explorar”, expresó Guerschuny, al señalar que la creación necesita ir más allá de las primeras ideas. Ese proceso, explicó, puede implicar escribir una escena, releerla al día siguiente, descubrir que no funciona, dejarla descansar y volver a trabajar sobre ella tiempo después.

“La velocidad en lo artístico es peligroso”, advirtió. El problema, según su mirada, aparece cuando la rapidez de las herramientas impide detenerse a cuestionar las decisiones y explorar alternativas.

“La tecnología te permite tanta rapidez que no te permite ese procedimiento de cuestionarte y de probar”, señaló. Para Guerschuny, incluso aquellos materiales que inicialmente parecen inútiles pueden terminar aportando algo nuevo y auténtico a una obra.

Su reflexión también alcanza a las decisiones que toma cada cineasta al incorporar estas herramientas. Considera que la responsabilidad ética, moral y política sobre las imágenes y los contenidos sigue perteneciendo a quien realiza la película.

El futuro de la inteligencia artificial y una generación que busca lo auténtico

Al preguntarle cómo imagina la evolución de la inteligencia artificial en los próximos años, Guerschuny reconoció que resulta difícil anticipar lo que ocurrirá. “Yo creo que nadie lo sabe. Por un lado pienso que puede ser como cualquier fascinación tecnológica algo que pase de moda rápidamente”, señaló.

Para explicar esa incertidumbre, mencionó una diferencia que observa entre su generación y la de sus hijos adolescentes. “Mis hijos que son adolescentes, la verdad que no les fascina nada. Les parece que es algo de viejos caretas la tecnología. Ellos ahora buscan lo verdadero, el error, el auténtico”, contó.

Esa búsqueda de autenticidad, en medio de una época en la que las imágenes pueden generarse cada vez con mayor facilidad, introduce otra pregunta sobre las historias que querrán ver las próximas generaciones.

Guerschuny no descarta las posibilidades de la inteligencia artificial ni desconoce sus ventajas para quienes desean hacer cine. Su planteo apunta a preservar aquello que considera esencial en cualquier proceso artístico: la posibilidad de explorar, equivocarse, dejar madurar una idea y descubrir algo que no estaba previsto desde el comienzo.

Andrea Reyes

Periodista de Cine Argentino Hoy, El Argentino Diario y editora de contenidos del diario Business News.

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