En “El Gran Premio: A toda Velocidad” nos encontramos con Edda, una ratoncita que trabaja en un parque de diversiones junto a su padre y que sueña con correr una carrera en el Gran Premio de Europa. Fánatica de esa competición y la fan número uno del cuadruple campeón Ed, un ratón super competitivo y algo engreido que por unos pases del destino termina cruzandose con la protagonista y formando un impensado equipo para obtener el 5to campeonato y salvar el Gran Premio de una serie de sabotajes que se van sucediendo en las carreras.

Con reminiscencias a los videojuegos de carreras del estilo Mario Kart o el CrashBandicoot. Por que los competidores no solo tienen que correr sino que desde la organización también les imponen una serie de obstaculos como cambios de clima (con rayos incluídos) y hasta un pulpo gigante que empieza a destruir la pista directamente. Y sí, por supuesto la franquicia sacó su propio videojuego, disponible para pc y todas las consolas. No iban a dejar pasar la oportunidad, aunque inicialmente la cinta se pensó como homenaje al 50 aniversario del Europa-Park de Alemania. En este parque de diversiones tienen a Ed & Edda como las mascotas. Acertada decisión y la película deja abierta la puerta para más aventuras de este par de amigos.

El director Waldemar Fast tiene amplia trayectoria en proyectos animados y de efectos especiales. Con más de 20 años de trabajo, algunos de ellos por ejemplo haciendo la animación de criaturas para Netflix en las series de “Avatar – The Last Airbender” y “Perdidos en el Espacio”. En este caso se trata de su opera prima en la dirección con muy buenas decisiones en un producto con una animación a la altura de Dreamworks o Illumination. Producida por Mack Magic en colaboración con Warner Bros. Toda esta experiencia y renombre se ven reflejado en el producto final, las texturas y colores atrapan a grandes y chicos. Algunos detalles (principalmente en las multitudes o excesos de movimientos en las animaciones) pueden resultar descompaginados pero no dañan para nada el universo general del film que nada tiene que envidiarle a los tanques animados.

Mucho potencial en un título que ofrece buenos momentos para los más pequeños. Con gran posibilidad de que salgan fanatizados con los autos si es que ya no lo están. Con buenos mensajes de apoyo entre amigos y familia, la competitividad ante los desafios y dificultades. Pero con la necesidad de arriesgar más en su próxima entrega. Haciendo un paralelismo con la fórmula uno es buen debut, ganando una interesante posición de largada pero falta la verdadera carrera que posiblemente sea en la segunda entrega.




