Cuando la relación entre un hombre y un instrumento musical es tan poderosa, te permite como artista crear estas obras para que el público disfrute. “Historia contrabajo” nos narra la historia de Pablo, músico y compositor, y su fiel amigo Roberto, un contrabajo ( instrumento de cuerda frotada) y su trayectoria en estos últimos años que los llevó a experimentar tantos momentos de locura y diversión.

Con la dirección de César Brie, escuchamos la historia narrada de Pablo Brie, un artista que desde los veinte años tiene el deseo de tocar el Contrabajo. A diferencia de otros instrumentos más accesibles o más pequeños, Pablo insistió que el Contrabajo era su instrumento, su propósito. Y así fue como convenció a su abuela para que le comprase este instrumento que lo acompañaría hasta la actualidad.
La obra está protagonizada solamente por Pablo y su amigo Roberto, en el cual a lo largo de esa hora de show que nos ofrecen, vamos escuchando diversas historias que juntos vivieron, desde el día que se conocieron, sus viajes en transporte público, sus “enfrentamientos” con los taxistas y los colectiveros, su odisea hacia Bolivia para estar en la obra de su tío y otras historias más que nos demuestran lo que un hombre puede hacer con un instrumento de tal dimensión. Al final de cada historia, Pablo nos canta una pieza musical de manera resumida con un tono melódico a través del contrabajo que nos transporta aquellos momentos.

La escenografía es sencilla, atrás se encuentra un panel de tela, que refleja las diversas luces que utilizan en el momento, luego hay una computadora al lado del artista junto con un mixer y un loops station ( instrumento que reproduce cíclicamente los sonidos que graba) y por último, y lo más importante, el contrabajo, un instrumento imponente cuyo sonido te cautiva. Y de esta manera, con esas simples herramientas, Pablo ofrece un show atrapante y divertido.
En conclusión, “Historia contrabajo”, es una obra que mezcla humor, historias y música de una manera que no se suele ver. Pablo y César lograron un gran trabajo para que el espectador se sumergiera en las historias que se van narrando de manera cronológica. Para aquellos amantes de la música y los instrumentos, esta obra sin duda ofrece una buena experiencia.




