En este largometraje nos adentramos en la vida de Santiago Van Dam, quien mediante su experiencia, nos cuenta cómo es vivir el día a día con epilepsia y cuáles son los desafíos que implica convivir con este trastorno.
Para eso es importante conocer, a grandes rasgos, qué es la epilepsia. Según los especialistas, se trata de un trastorno cerebral que provoca convulsiones recurrentes y que puede afectar a personas de cualquier edad. Estas pueden manifestarse de diferentes maneras: pérdida del conocimiento, mirada fija, rigidez muscular, movimientos repetitivos, confusión o cambios emocionales y psicológicos. En algunos tipos de epilepsia también pueden aparecer señales de alerta, conocidas como “aura”, antes de una convulsión. Entre ellas se encuentran el miedo repentino, sensaciones extrañas en el estómago, déjà vu, alteraciones en el gusto o el olfato, mareos, cambios en la percepción visual e incluso alucinaciones.

Este documental ideado, guionado y dirigido por Santiago Van Dam está perfectamente elaborado para entender cómo funciona este transtorno, en especial para aquellas personas que no tienen mucho conocimiento al respecto. De hecho, el largometraje comienza con el propio protagonista realizando preguntas a desconocidos en la calle acerca de la epilepsia, y la respuesta general es la misma, nadie sabe mucho sobre el tema.
La estructura elegida es interesante porque combina diferentes miradas y experiencias. Por un lado, aparecen los testimonios de familiares del protagonista, que permiten conocer cómo la epilepsia también repercute en el entorno íntimo. Pero también participan profesionales vinculados al ámbito científico y médico, como investigadores y especialistas, que aportan explicaciones desde una perspectiva más técnica. A esto se suman las voces de personas que conviven con la enfermedad y que, pese a las dificultades, han logrado seguir una vida común y corriente.

El documental también establece un recorrido histórico sobre la manera en que la epilepsia fue comprendida e interpretada a lo largo del tiempo, al incorporar algunos conceptos de la Antigua Grecia. Esta mirada permite observar cómo fueron cambiando las explicaciones y las percepciones relacionadas con el trastorno.
En esta la película también se abordan distintas cuestiones vinculadas al tratamiento de la epilepsia. Entre ellas, se analizan los posibles efectos adversos de los medicamentos utilizados para controlar las convulsiones y se presentan diferentes alternativas terapéuticas. De esta manera, el largometraje no se limita a mostrar una experiencia personal, sino que amplía la mirada del espectador y ofrece herramientas para comprender una problemática que, pese a afectar a muchas personas, sigue siendo poco conocida.

En conclusión, “El Temblor” es un documental argentino independiente dirigido por Santiago van Dam que propone romper con ese silencio y desconocimiento a partir de una experiencia profundamente personal, desde la mirada de alguien quien convive con epilepsia desde hace muchos años. Hablar de una enfermedad no siempre resulta sencillo. Mucho menos cuando alrededor de ella existen desconocimiento, prejuicios y viejos estigmas que permanecen incluso con el paso del tiempo.




