
“Ángel” se vende a si misma como una comedia negra, que durante los 6 episodios de poco más de 30 minutos y en blanco y negro, cuenta la vida familiar y profesional de Ángel. Actor, director, profesor de teatro y “simulador”, desde un principio se hace referencia a la serie de Damián Szifron ya que además de dar clases, realiza operativos.
La historia es una bomba de tiempo y los detonadores son las relaciones entre los personajes. Además de Ángel, el protagonista indiscutido de la miniserie, están “Terco” su padre y Kika, su pareja con la que recientemente tuvieron un bebe (representados por un bebote de plastico).
El personaje interpretado por Gustavo Suárez es egocéntrico, engañador y esta profundamente insatisfecho con su vida. Su “empresa” donde ayuda a la gente con “operativos”, no es más que una excusa para usar esos dramas para un futuro guion. Su única alegría real, es cuando ingenia un plan.

“Terco” llevado a la vida por Gustavo Garzón (que tuvo un 2025 ocupado), es un anciano, que escapo de la última dictadura cívico militar de Argentina, motivo por el cual abandonó a su familia para combatir en Centroamérica, que regresó hace 30 años, que siempre tiene un chiste fuera de lugar y que siente atracción por su nuera.
Kika, el personaje de la italiana Antonella Costa (acostumbrada a trabajar con rioplatenses), es más joven que su marido, a quien conoció como alumna en el taller de teatro de centro cultural donde Ángel da clases. Ella se hace cargo de la casa, perteneciente a “Terco” y del bebe que tiene pocos meses de vida y a quien todavía amamanta.

Entre los tres y la esporádica aparición de algún otro aliado, abarcarán temas de lo más variado, desde el aborto hasta las dudas que tiene un hombre sobre si es o no hijo de desaparecidos. Ángel no tiene escrúpulos inclusive de querer engañar a un niño para que abandone su recién descubierta fé a dios.
Lo sexual siempre esta presente. Desde deseos prohibidos, sospechas de la orientación de algún personaje, los fetiches de los adultos mayores o el acoso callejero que miles de niñas reciben injustamente por la calle. A veces de personas que no les importa traumatizarlas.

Manuel Soriano con la ayuda de las productoras Cuenco Cine, Intergalactic y Hernando Siles TV, logró en 2025 llevar a la pantalla chica de uruguay una propuesta que se aleja del camino de las mega producciones del streaming mainstream internacional y se convierte en la primera serie cooperativa de Uruguay.




