“Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” de Alejandro González Iñárritu. Crítica.

¿Una candidata al Oscar?

Acabamos de ganar el mundial de fútbol, lo cual indica que por cuatro años somos los mejores del planeta en ese deporte. Pero somos golosos, estamos ansiosos, los argentinos queremos que el universo entero sepa lo geniales que somos. Queremos quedarnos con el Oscar a Mejor película extranjera y a cualquier producción que complique eso la vemos con recelo. 

Alejandro González Iñárritu es un experto en ganar dicha terna y sabe cómo jugar la competencia de la academia. Su última película, “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” lleva unos días estrenada en una de las plataformas de streaming más grande del mundo, Netflix. Manteniendo el estilo preciosista y pseudo reflexivo de sus anteriores producciones, nos trae lo que parece su película más personal dentro del género “persona vuelve a su pueblo”.  

Un periodista y documentalista mexicano, que vive en Los Ángeles, regresa a su país tras ganar un importante premio. Esto acarrea una crisis existencial que le hará revaluar su postura sobre el éxito, la mortalidad y la identidad. Muchos de sus recuerdos de la infancia se infiltran en su presente, sumándose a sus abundantes miedos.   

Las películas de directores consagrados hablando sobre su vida es casi un género en sí mismo. Teniendo a “8 1⁄2” de Fellini como punta de lanza, varias intentaron colgarse de ese barco a lo largo de los años. “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” forma parte de este ecléctico club, donde la intención de profundidad y la búsqueda de hacer una obra maestra, desbarranca en un snobismo críptico y banal. Por suerte se puede resaltar su gran nivel técnico.

Alejandro González Iñárritu en lugar de hacer un autorretrato termina haciendo un espejo en el cual practica sus poses al ganar premios. Tal vez “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” es víctima de estos mismos premios y la búsqueda de encajar en la moda del momento. Pero al igual que en la fase de grupos de Qatar 2022, “Argentina 1985” será más y traerá la tercera copa para nuestro país.

Calificación.

Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música
Actuación

Alejandro González Iñárritu en lugar de hacer un autorretrato termina haciendo un espejo en el cual practica sus poses al ganar premios. Tal vez “Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades” es víctima de estos mismos premios y la búsqueda de encajar en la moda del momento. Pero al igual que en la fase de grupos de Qatar 2022, “Argentina 1985” será más y traerá la tercera copa para nuestro país.

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Francisco Mendes Moas

Estudio, hago y escribo sobre cine. Mi relación con el séptimo arte siempre peligra con convertirse en una peligrosa adicción.

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