WAIFF Buenos Aires: el cine hecho con inteligencia artificial premió a sus ganadores y abrió el debate sobre el futuro de la industria

Marco Landi, fundador y presidente de WAIFF Global; Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad; el director Hernán Guerschuny y el actor Juan Leyrado en primera persona.

La primera edición del festival reunió 180 proyectos y distinguió a las producciones argentinas que avanzarán hacia Cannes 2027. Marco Landi, Hernán Lombardi, Hernán Guerschuny y Juan Leyrado conversaron en exclusiva con Cine y Teatro Argentino Hoy sobre las oportunidades de la inteligencia artificial, los desafíos para la industria y el lugar de la creatividad humana.

La inteligencia artificial ya forma parte de la producción audiovisual y su avance plantea nuevas preguntas sobre el futuro del cine. ¿Hasta dónde puede llegar esta tecnología? ¿Qué oportunidades abre para los realizadores? ¿Y qué lugar ocuparán los actores, los directores y los distintos oficios de la industria? Estos interrogantes atravesaron la primera edición del World AI Film Festival (WAIFF) Buenos Aires, que se realizó el viernes 30 de octubre en el Centro de Convenciones de la Ciudad, en el marco de TecWeek 2026.

El encuentro, que forma parte de una iniciativa internacional nacida en Niza y vinculada con Cannes, reunió a profesionales del cine, referentes tecnológicos, realizadores y actores. La convocatoria argentina recibió 180 proyectos realizados con inteligencia artificial, de los cuales 25 llegaron a la instancia final.

Durante la jornada hubo proyecciones, conferencias, paneles de debate y una ceremonia de premiación que distinguió a cinco producciones nacionales. El Gran Premio WAIFF Buenos Aires fue para Noku, de Guido Boetsch, producida por GB Films, que también obtuvo el reconocimiento en la categoría Animación. La obra representará a la Argentina en Cannes en abril de 2027.

Los otros proyectos ganadores fueron La mula, de Rosario Cervio, producida por Boxfish, en Cortometraje; El último astronauta, de Ramiro Navarro, de Frontier Studios, en Microserie Vertical; El día que me quieras. El viaje de Gardel, de Matías Mera, de Cráneo Films, en Documental; y Laureles, de Jesús Vizoso, de Fight Films, en Publicidad.

El festival también entregó menciones honoríficas a Monstruo, de Sandro Pertini; Flores de Tiza, de Mario Marcelo Cabrial; Ibupify, de Kevin Zelaznik; y una distinción especial a El Libertador, de Opy Morales para Infobae, por su aporte histórico a través de la innovación audiovisual.

Más allá de los premios, la jornada permitió escuchar distintas posiciones sobre una tecnología que promete transformar la manera de producir imágenes y contar historias. Marco Landi, fundador y presidente de WAIFF Global; Hernán Lombardi, ministro de Desarrollo Económico de la Ciudad; el director Hernán Guerschuny y el actor Juan Leyrado compartieron sus reflexiones durante el encuentro y profundizaron sus miradas en entrevistas exclusivas con Cine y Teatro Argentino Hoy.

Marco Landi y Hernán Lombardi: las oportunidades de la inteligencia artificial para el cine argentino

La apertura oficial estuvo a cargo de Hernán Lombardi y Marco Landi, expresidente de Apple Europa, quien también brindó una conferencia sobre las tendencias globales de la inteligencia artificial y las oportunidades que esta tecnología representa para la Argentina.

“Estamos frente al inicio de una nueva tendencia que está transformando la manera de pensar, de crear y de producir”, sostuvo Lombardi durante la apertura. Para el funcionario, la participación de 180 creadores demuestra el potencial de Buenos Aires para convertirse en protagonista de esta transformación.

En diálogo exclusivo con Cine y Teatro Argentino Hoy, Lombardi reconoció que los cambios tecnológicos generan entusiasmo, pero también incertidumbre. “A mí me parece que los cambios siempre nos provocan un montón de entusiasmo, pero simultáneamente hay miedo, esto es lógico”, señaló.

“A mí me parece que los cambios siempre nos provocan un montón de entusiasmo, pero simultáneamente hay miedo, esto es lógico”, señaló Hernán Lommbardi.

Uno de los aspectos que más destacó fue la posibilidad de reducir los costos de producción y facilitar el acceso de nuevos realizadores a la actividad audiovisual. Según explicó, herramientas como los teléfonos celulares y la inteligencia artificial permiten que más jóvenes puedan desarrollar sus propios proyectos, al “bajar los costos de entrada” y ampliar su libertad creativa.

Sin embargo, también reconoció que existen cuestiones pendientes. Entre ellas mencionó los derechos intelectuales, la protección de los creadores y los sistemas de distribución, temas que, según consideró, deberán resolverse para acompañar el desarrollo de estas herramientas.

Consultado sobre las políticas públicas destinadas a acompañar esta transformación, Lombardi destacó el programa BA Producción Internacional, conocido como cash rebate, que contempla incentivos económicos para producciones audiovisuales con inversión extranjera. También mencionó el proyecto para desarrollar un Distrito de Inteligencia Artificial en el microcentro porteño, con beneficios fiscales y financieros destinados a promover la radicación de empresas tecnológicas.

Por su parte, Marco Landi, desde una perspectiva internacional, coincidió en que las nuevas tecnologías representan una oportunidad, aunque insistió en que la creatividad sigue dependiendo de las personas.

“La IA no crea, no hace la película. Detrás de la cámara o de la computadora siempre tiene que haber un humano”, afirmó Marco Landi.

En la entrevista exclusiva con este medio, Landi también se refirió a las resistencias que despierta la incorporación de estas tecnologías en la industria cinematográfica. “Es claro que hay muchas personas que piensan que la inteligencia artificial no debería ser usada, que la inteligencia artificial va a destruir, que la inteligencia artificial puede destruir la industria cinematográfica. No lo creo. Creo que cada revolución crea en un momento determinado algún problema, pero al final ganará”, sostuvo.

El presidente de WAIFF Global destacó, además, una característica que encontró entre las producciones argentinas seleccionadas: el interés por recuperar acontecimientos y personajes de la historia nacional. “Lo que he visto en la selección que el jurado me ha proporcionado es un interés principalmente en la historia de Argentina. Parece que los jóvenes quieren crear más y más para revitalizar su identidad”, observó.

Hernán Guerschuny y Juan Leyrado: la creatividad y la emoción humana frente a la inteligencia artificial

Más allá de las oportunidades que ofrece la inteligencia artificial para la producción audiovisual, el festival también abrió interrogantes sobre el lugar que ocuparán los artistas en esta transformación. Desde sus experiencias como director y actor, Hernán Guerschuny y Juan Leyrado coincidieron en destacar el valor de la creatividad y la emoción humana, aunque también reconocieron las posibilidades que ofrecen las nuevas herramientas.

Guerschuny, director de ¿Querés ser mi hijo?, participó del panel ¿La IA es enemiga, aliada o algo más?, donde reflexionó sobre la relación histórica del cine con los avances tecnológicos. Sobre este punto, en diálogo exclusivo con Cine y Teatro Argentino Hoy, celebró la posibilidad de que más realizadores puedan acceder a herramientas que antes requerían grandes presupuestos. “Yo creo que la democratización y el abaratamiento que traen estas herramientas es algo que nos fascina”, señaló.

Sin embargo, también advirtió sobre los riesgos de que la velocidad de producción termine afectando los procesos creativos. “El error es fundamental para el acto creativo. Para la ciencia también, si no hubiese error no habría evolución”, afirmó. Para el director, explorar, equivocarse y tomarse el tiempo necesario para desarrollar una idea son aspectos que no deberían perderse frente a las posibilidades de la tecnología.

Por su parte, Leyrado compartió durante el festival su experiencia en El Libertador, una producción de Infobae realizada con inteligencia artificial que recrea el encuentro entre San Martín y Sarmiento en Francia, en 1846.

El actor interpretó a Sarmiento, mientras que Arturo Puig aportó la voz de San Martín. A diferencia de los procedimientos tradicionales de doblaje, primero se grabaron las interpretaciones y luego se construyeron las imágenes de los personajes. “La inteligencia artificial estaba, en ese caso, al servicio de la interpretación, que es lo que le iba a dar el corazón al personaje”, explicó Leyrado durante la presentación del proyecto, que recibió una mención especial en el festival.

“El error es fundamental para el acto creativo. Para la ciencia también, si no hubiese error no habría evolución”, afirmó Hernán Guerschuny.

En conversación exclusiva con este medio, el actor destacó las posibilidades que descubrió a partir de esa experiencia, aunque también subrayó la importancia de preservar la sensibilidad y la memoria emotiva en la construcción de los personajes. “Nosotros trabajamos con la emoción, con la sensibilidad”, sostuvo, al explicar que la interpretación se nutre de los recuerdos y las vivencias personales de cada artista.

Leyrado también planteó la necesidad de establecer reglas que protejan a quienes trabajan en la industria audiovisual frente a los cambios que puede provocar la inteligencia artificial. “Con una reglamentación lógica, una metodología que cuide lo que estoy diciendo, se pueden hacer cosas maravillosas, siempre atentos a eso, a no pasar por encima del humano”, expresó.

Las reflexiones de ambos artistas sumaron así otra dimensión al debate del WAIFF Buenos Aires: las nuevas tecnologías pueden ampliar las posibilidades de creación, pero también plantean desafíos sobre el tiempo que requiere una obra, la sensibilidad de sus intérpretes y las condiciones de trabajo de quienes participan en ella.

El futuro del cine con inteligencia artificial: la tecnología como herramienta de creación

Las distintas voces que atravesaron el WAIFF Buenos Aires dejaron planteadas preguntas que seguirán acompañando el desarrollo de la inteligencia artificial en el cine. Mientras la tecnología amplía las posibilidades de producción y facilita el acceso a nuevas herramientas, también obliga a revisar cómo se construyen las historias, qué sucede con los tiempos creativos y de qué manera se protege el trabajo de los artistas.

Durante su conferencia, Marco Landi recurrió a una metáfora para explicar esa relación entre tecnología y creatividad: “La inteligencia artificial es esa bicicleta. Nos ayuda a ser más veloces, pero la creatividad va a ser siempre de las mujeres y de los hombres”.

Una imagen que, entre el entusiasmo por las nuevas posibilidades y las inquietudes sobre el futuro de la industria, resume uno de los debates centrales que dejó esta primera edición del festival.

Andrea Reyes

Periodista de Cine Argentino Hoy, El Argentino Diario y editora de contenidos del diario Business News.

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