Se dice que un pueblo que desconoce su historia está destinado a repetirla. Y aunque haya hechos en la historia de la Argentina que son indiscutibles, probados y rechequeados una y otra vez, cuando el negacionismo acecha es necesario refrescar esa parte de la historia, los capitulos más oscuros. Sobre todo, cuando este país fue referente en su tratamiento posterior. Sobre todo, cuando hay tanta gente empesinada en seguir cuestionando aquello tan terrible que sucedió.

En un buque perdido en alguna parte del mar argentino, una enfermera se despierta para encontrar un escenario escalofriante. Toda una tripulacion masacrada, ni una persona más que ella y un perro con vida, y una amnesia que no le permite recordar ni su propio nombre. Solo hay tres certezas, corre el año 1982, el navío destinaba su viaje hacia las Malvinas y los piratas que lo asaltan llevan la bandera inglesa.
Ines Robles, o al menos eso dice su chapa de identificación, debe desentrañar el laberinto mental que la llevó a no recordar nada al mismo tiempo que sobrevive a la incursión inglesa a bordo de su barco. Y a pesar de su memoria, son las situaciones limites la que la llevan no solo darse cuenta de lo que es capaz, pero también de quién es, qué hace allí y por qué el barco se encuentra en ese estado.
Si bien el argumento plantea mas dudas que respuestas, en cuanto a la trama refiere, presenta toda una dimensión discursiva más que clara. A la obra no le preocupa que todo tenga sentido, porque al igual que en la historia real, las cosas no lo tenían. El porqué se había perdido en abusos y excusas. Lo que la pelicula propone es mirar hacia un pasado que debe estar más presente que nunca, urgar en la memoria para sacarla a flote y mantenerla siempre presente.
La obra fue escrita por Luciano Saracino, Gonzalo Ventura, Daniel de la Vega y dirigida por este último. Dentro de su elenco principal se encuentran Verónica Intile, Carolina Alfonsín, Kevin Schiele y Raymond Lee, entre otros. Mientras que la fotografía, la música y el vesturio fueron responsabilidad de Facundo Nuble, Luciano Onetti y Nicole Dominguez, respectivamente.
“Los ojos del abismo” es un thriller psicológico sólido. La cinematografía, la música y el diseño de producción realmente logran una atmosfera asfixiante, mientras que el guion se encarga de plantar una duda tras otra que no se resuelven hasta la secuencia final, si es que lo hacen. Pero nuevamente, el guion no está hecho para arrojar luz sobre todas las incertidumbres, sino que busca correr la atencion fuera del plano ficticio para cetrarla en la realidad. Y eso lo cumple con creces.




