
Los Kralj parecen ser, o parecían, la familia perfecta. Compuesta por Aleksander, su esposa Olivia, y su hija adolescente Agata, esta familia de tres se ve interpelada cuando llega un cuarto integrante, hijo de Aleksander de una relación pasada, Julien. Junto con él, llegan las dudas a la familia, ya que se comienzan a ver grietas, rebeldias de Agata y dudas entre que tan perfecta y feliz son los Kralj.
En el comienzo los “defectos” de la familia son pocos, casi nulos, y a medida que se va desarrollando la historia, los problemas van creciendo cada vez más, y lo que puede ser algo que pasa en cualquier familia, comienza a tener otro tinte. Desde darle hospedaje a una familia perdida (Algo que Olivia jamás hubiera permitido) hasta los conflictos de Agata, Julien ha traído con él un desajuste en los Kralj que parecia estar bajo la fachada de una familia sin desorden, defectos, discusiones o planteos. A su vez, la película es una marcada crítica, a través del humor, a las élites europeas, su postura marginal hacia los inmigrantes y su vida de excentricidades, lujos y falsa felicidad.
El largometraje invita a reflexionar, a reírse y a cuestionar la institución familiar, sus aciertos y sus falecias, la sobre protección materna, el matrimonio y tantas otras cuestiones más que componen una familia, más allá de las clases sociales. Con escenas muy cargadas de ironía, música clásica que ambienta perfecto a la sátira y planos cargados de significación, la obra dirigida por Prosenc es una pieza completa de sátira social con reflexividad y muy bien producida y ejecutada.
El elenco lo conforman Marko Mandic, Aliocha Schneider, Katarina Stegnar y Mila Bezjak, entre otros/as.




