En “El retorno” Tomás Armento (Gabriel Gallicchio), un erudito sacerdote del Vaticano, debe investigar un inesperado “milagro”: su hermano Abel, un reconocido mago con fama de tener una vida de excesos y a quién no ve hace 10 años, ha salido de un coma irreversible jurando ser Jesucristo reencarnado, situación que el vaticano trata de sostener en sus manos.
El film de Luchetta trae una propuesta desafiante que seguramente dará que hablar: qué pasaría con una posible aparición de cristo dos mil años después? La película nos presenta a una suerte de Jesús outsider, pecador, que no tiene miedo de cuestionar o preguntar y que, por supuesto quiere conocer al líder de la iglesia fundada en su nombre.
En el relato también se indaga y se ponen en jaque cuestiones relacionadas al poder eclesiastico: a lo largo de la película podemos apreciar como se desentraña la cuestión de que a la iglesia le resultaría funcional contar con un nuevo líder carismático que reavive la fé.. siempre y cuando no lleguen a desafiar las bases que sostienen su estructura de poder.

Este nuevo cristo (a cargo de Franco Massini) generará grietas en los personajes principales: algunos lo verán con reticencia, en otros despertará una fé que creían apagada, habrá quienes lo acepten con escepticismo y no faltará quien lo tilde de delirante. Quien se verá más interpelado por esta situación es lógicamente Tomás, su hermano quien no estará exento de lidiar con constantes luchas internas.
Podríamos detenernos en cuestiones técnicas como un guión algo flojo y poco natural, o debatir si la historia de El retorno es lo suficientemente potente como para convencernos del todo. Sin embargo, lo que constituye el punto más interesante del film es la manera en que esa mezcla de duda, fe, mística y escepticismo de los personajes logra traspasar la pantalla, salpicando también al espectador. Cada uno queda libre de cocinar su propia interpretación: hasta el último momento se duda si se trata del regreso de Jesús, de un demente, de un iluminado o de un oportunista que solo quiere romper con ciertos esquemas. Estas tensiones se amasan y toman forma a medida que avanza la trama, dejándolo a uno intrigado, con preguntas y planteos abiertos.

La narración parte de la versión tradicional de la historia, pero se permite licencias ficcionales y un giro narrativo que la desmarca de lo conocido. Es un film jugado y ese es el punto más alto a valorar: porque puede ser una jugada arriesgada, pero se anima a presionar en un territorio incómodo sin titubeos, indagando en cómo se sostiene el poder eclesiástico, con qué matices, en la tensión entre la idea de “la Iglesia buena”, “la Iglesia mala” y la plasticidad del dogma.
El resto del elenco está compuesto por Luis Gnecco, Juanjo Puigcorbé, Miriam Giovanelli, Mariano Saborido, Elvira Onetto, Giampaolo Samá.
FICHA TÉCNICA
Título: El Retorno
Dirección: Marcela Luchetta
Guión: Dieguillo Fernandez, Osvaldo Boscacci,
Jose Luis Parise, Marcela Luchetta, Frank Marrero
Producción Ejecutiva: Fernando Sirianni
Dirección de Fotografía y Cámara: Christian Cottet
Dirección de Arte: Nelson Luty
Vestuario: Magda Banach
Montaje: Dante Martinez – Martin Senderowicz
Música Original: Gustavo Pomeranec – Jerónimo Naranjo
Sonido: Adrian Rodriguez – Gustavo Pomeranec
Supervisor VFX: Sebastian Castagnet
Director de Producción: Gabriel Pastore
Direccion de Casting: Norma Angeleri
Producida por MARCELA LUCHETTA – FERNANDO SIRIANNI




