
El film arranca con una Meri cantando canciones de la militancia del Partido Obrero (PO) de la época de los años 90 junto a su padre Osvaldo Franco, mientras se entrelazan imágenes de archivo de la izquierda en sus luchas frente al gobierno de Menem y Cavallo. Un joven Altamira y Vanina Biassi llaman a organizarse mientras cierran con la canción de los trabajadores, La Internacional. La Union de Juventudes por el Socialismo (UJS) del partido obrero será una constante tanto como las distintas crisis y momentos políticos que fue viviendo el país. Todo eso se ve reflejado de manera impecable y va mostrando como justamente lo político, y la militancia forman parte de su cotidianeidad desde el inicio de su vida.

La militancia de su padre que según sus propias palabras arrancó en el inicio de la democracia después de salir de estar preso. Nos da la primer imagen de este militante, actor fundamental del film, ya anciano y con evidentes problemas de salud. Se presenta a modo introductorio a Osvaldo como un militante importante. En una reunión oficia de orador previo a Altamira, líder del partido. Este rol preponderante dentro del partido será fundamental para ejercer viiolencia y salir aireoso frente a las primeras denuncias de violencia. Luego sumado a otro tipo de “faltas” finalmente sería expulsado.

-SOLEDAD – así se llama el fragmento que da inicio con su padre hablando de militancia y de sus viejos amores. Su primera esposa era médica y fue desaparecida en la dictadura por ayudar a las madres de las villas miseria de La Plata. Después de tuvo varias parejas más e incluso se casó y fue preso por bigamia en la cárcel de Devoto. El documental también cumple el rol de una semblanza pero sin edulcorar ningún aspecto de su persona, mostrandolo con sus miserias al desnudo.

Un amigo de su mamá (“el pollo”) militaba en la izquierda. Acompañaba a su abuela a las marchas, que era Madre de Plaza de Mayo. Ese fue el primer contacto de la mamá de Meri con la militancia y donde empieza a rodearse de lo que ella llamaría “la suerte de caer ahí” ya que vivía situaciones que la hacián “escaparse de su casa”. La voz e imagen de su madre será la otra vía por la cuál iremos reconstruyendo esta historia. Toda una decisión, justamente darle voz.

La obtención del material de archivo es muy destacable. Los relatos de los oradores en las marchas tienen una calidad digna para un estudio de sociología ya que podrían emitirse en las marchas actuales y nadie notaría la diferencia de 30 años. Distinto tiempo, las mismas luchas.
Este contexto de crisis actual también afectó a la película, porque si bien Meri contó con fondos de Mecenazgo y apoyo del INCAA en un principio, ante lo extenso de la investigación (diez años) y el arduo trabajo de lograr estabilidad en estos tiempos hicieron que los últimos detalles del film fueran por vías de financiamiento alternativas. Gajes del oficio para poder terminar su opera prima.
En boletin interno vemos un relato crudo, por momentos a nivel totalmente descarnado, que nos muestra lo monstruoso y lo correcto en un equilibrio que sorprende por ecuánime pero que al mostrarlo y ponerle voz sienta posición.




