Una vez más se adelantó la navidad cinéfila. En el día de ayer se inauguró una nueva edición del Buenos Aires Rojo Sangre. Desde hace 24 años le brinda espacio al cine que no vas a ver en ninguna otra parte. En estas épocas tan truculentas, no existe mejor refugio que el cine. Donde quizás entres a ver una película de terror y de menos miedo que un noticiero.
Cada año el festival redobla la apuesta. Pero sin lugar a dudas, en esta edición realizó la mejor inauguración de todas. Estamos hablando de una proyección en un cementerio, al mismo nivel que las de Cinespia. Decenas de personas sentadas al lado de las tumbas del cementerio británico.
Siendo la película, “The wicker man” (1973) de Robin Hardy, la cual está cumpliendo 50 años. Se trata de una de las mejores películas de género británicas. La cual, sembró las semillas de lo que ahora denominamos “Folk Horror”. Y donde Christopher Lee se luce en uno de sus papeles más histriónicos.

Al igual que el año pasado el BARS contará con dos sedes en paralelo. El icónico multiplex Belgrano y el Centro cultural San Martín. Las entradas para el complejo de Belgrano ya se encuentran a la venta, ya sea desde la web o en boletería. El valor es de $1100. Por otro lado, las funciones de CCSM serán gratuitas hasta agotar stock.
No se pierdan la oportunidad de vivenciar este evento único. Desde los organizadores hasta los espectadores, conforman una de las comunidades más bellas que existen. Quizás porque a ninguno está muy bien que digamos o porque el amor por la hemoglobina une más que la gotita. Solo podemos estar seguros de que nadie cuerdo podría armar un evento de esta magnitud y con este nivel de excelencia. ¡Viva los locos!




