El mundo a través de una cámara. Crítica al documental “La sal de la tierra”

Traza un recorrido por la vida y obra del fotógrafo brasileño Sebastião Salgado. Un film dirigido por Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado.

“La sal de la tierra” es un documental de 2014 dirigido por Wim Wenders y Juliano Ribeiro Salgado que narra la vida y obra profesional del fotógrafo brasileño Sebastião Salgado, padre del director Juliano Ribeiro Salgado. La cinta se estrenó en el Festival de Cannes 2014, estuvo nominada al Óscar como Mejor documental largo de 2014 y ganó el Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.

El film se divide en dos partes que resultan opuestas a la vez que complementarias. La primera vinculada a su labor como fotógrafo social en la que el protagonista actúa como testigo de numerosos acontecimientos de la historia reciente e incluye conflictos internacionales, hambrunas y éxodos. La segunda lo muestra como un explorador embarcado en la tarea de descubrir los territorios vírgenes de flora y fauna salvaje del planeta. Este proyecto fotográfico resulta una magnífica oda a la belleza del mundo.

Para su realización se emplearon numerosas fuentes que van desde entrevistas a personas que constituyen el entorno inmediato del artista (su padre, esposa e hijo), hasta fragmentos fílmicos de sus viajes. Pero, sin dudas, el elemento clave de la propuesta es la fotografía. Se distinguen, por un lado, imágenes de su vida privada donde se observan escenas cotidianas de su infancia, sus años como economista y el inicio de su relación con Leila Wanick Salgado, quien luego se convertiría en su esposa. Por el otro, fotografías de sus trabajos alrededor de los cinco continentes. Esta última serie incluye tanto material de corte social y documentalista como tomas de los paisajes más inhóspitos del mundo.

Es sabido que la voz que guía el relato es esencialmente informativa. En este caso, alterna mayormente entre la de Juliano Ribeiro Salgado y la de Sebastião Salgado, pero también se puede escuchar a la esposa y al padre del fotógrafo mediante las entrevistas que se incluyeron. Esta polifonía de voces narrativas traza un panorama completo de la historia, reconstruyendo las diferentes aristas del protagonista. El tono empleado por Juliano es más informativo y cumple con la función de ordenar los acontecimientos mientras que la cadencia empleada por su padre es más reflexiva y poética, transmitiendo un sinfín de sensaciones y sentimientos. Ese contraste da cuenta de la buena labor que se hizo con el guion del largometraje.  

 En cuanto a los escenarios se advierte un juego interesante ya que hay lugares del mundo que se interiorizan y pasajes interiores que se exteriorizan. En la primera parte, lugares como el Congo, Inda, Vietnam, Filipinas, entre otros, caracterizados por la violencia del mundo, afectan al personaje mientras que, en una segunda parte, la paz y la hermosura de los paisajes transmiten su bondad y revelan el temple anímico del protagonista. Esto último ocurre, por ejemplo, con la creación del Instituto Terra en la que fue su casa de infancia, en Brasil. En otras palabras, los escenarios empleados en la película cumplen un papel fundamental en la narrativa audiovisual.

En suma, “La sal de la tierra” ahonda en la condición humana, valiéndose de recursos visuales que hacen de esta propuesta un documental extraordinario, un testimonio profesional de uno de los mejores fotógrafos de nuestro tiempo.

Calificación

Actuación
Arte y Fotografía
Guion
Música

El documental conmueve desde sus primeras escenas, estableciendo un contraste que resulta estructurante. Es un retrato bello y doloroso de nuestra condición humana.

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Juan Páez

Licenciado en Letras y Diplomado en Periodismo Digital.

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