El jueves 13 de noviembre se estrenó el documental ¨Una Carta para David¨ (Título original en febrero, Michtav Le’Davidaka), del cineasta israelí Tom Shoval. La producción corre por cuenta de Green Productions y la reconocida productora estadounidense Nancy Spielberg, quien acompañó de cerca los momentos más dramáticos del conflicto.
El documental distribuido en Argentina por Cine Maco y presentado por Go2Films, y desde ayer puede disfrutarse en Belgrano Multiplex. Además, forma parte de la programación oficial del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata

¨Una Carta para David¨ se presenta exactamente como eso, como una ¨carta cinematográfica¨ absolutamente personal. ¿Pero para quién? Para David Cunio, quien secuestrado el 7 de Octubre en el kibutz Nir Oz por Hamas, y estuvo en cautiverio en Gaza hasta hace pocos días atrás. Para desplegar esta ¨carta¨, Tom Shoval nos propone un viaje audiovisual a través de diversas capas de pasado y del presente que se entremezclan para explorar las conexiones entre la vida y el cine (¿de ficción?), la memoria y la indiscutida realidad, y las consecuencias catastróficas de un conflicto eterno e interminable.
Desde las primeras imágenes, ¨Una Carta para David¨ se presenta como un documental de lo más conmovedor, íntimo capaz de tocar las fibras más íntimas. Pero, ¿por qué? Quizás por su trasfondo, Hace 10 años, David y su hermano gemelo, llamado Eitan, protagonizaron la premiada ópera prima del cineasta: Youth. El film, se centraba en el poderoso y casi telepático vínculo entre hermanos gemelos, el cual, a raíz de un trágico e inesperado giro, deberán experimentar y explorar temas de clase, inocencia perdida y las consecuencias de las decisiones extremas.
En esta oportunidad, mediante imágenes inéditas entre bastidores y cintas de audiciones de esa vieja y no tan vieja película, el director construye un documental de múltiples capas que explora cuestiones profundas sobre las inexplicables conexiones entre la vida real y el cine, la memoria y la realidad, así sea terrible, trágica y catastrófica por cuestiones irremediables y absolutamente humanas como lo es la guerra.
Imágenes que resuenan a un film anterior pero que se actualizan en ¨Una Carta para David¨. Entre esas imágenes, se encuentra el casting realizado para aquel film, con las que comienza el documental. De ahí, con un tono que busca ser apolítico (algo que todo el mundo sabe que no es posible), todo el film se despliega como un pedido visceral de liberación de parte de Shoval. Sin dudas, un documental muy sentido, pero al mismo tiempo algo así como una ironía del destino que se completa más allá de los minutos que dura el documental, puesto que finalmente David es liberado. Realmente, un documental con pasado, presente pero sobre todo futuro. Paralelamente, la guerra y el dolor de muchísimas personas, el gran tema que nos convoca cuando invitamos a Israel y a Hamas.
El documental, maneja una estética centrada en imágenes de archivo, principalmente de las filmaciones de Youth, pero también imágenes del Kibutz. Todo, entremezclado con testimonios de los mismos hermanos y familiares. Sin dudas, una propuesta muy íntima que termina de construirse con la banda sonora y una música que por momentos puede generar cierta angustia.
De lo expuesto, ¨Una carta a David¨ es una experiencia única y emocional imperdible. Eso si, un detalle importante: quienes vayan a verla no esperen una reflexión profunda respecto de la disputa entre Israel y Hamas, más bien una oportunidad para ver esta realidad desde otro lugar, probablemente más íntimo, recobrando ese aspecto tan humano que se pierde cuando un conflicto de estas características se perpetua en el tiempo…
FICHA TÉCNICA:
Dirección y Guion: Tom Shoval – Intervenciones de: David Cunio, Eitan Cunio, Silvia Cunio, Luis Cunio, Sharon Aloni – Fotografía: Yaniv Linton – Música: Asher Goldschmidt – Compañías: Coproducción Israel-Estados Unidos, Green Productions, Playmount Productions – País: Israel – Año: 2025 – Duración: 74 mins.




