Cada vez que la programación del Festival Buenos Aires Rojo Sangre se da a conocer, uno se prepara para las sorpresas. Ninguna más grata que ver programada la remasterización de “Una luz en la ventana” de Manuel Romero. La gente del Museo Lumiton se encargó de recuperar el material fílmico, en 16mm y realizar esta nueva copia.
Tras una confusión de horario, una enfermera llega en el tren nocturno al pueblo donde está ubicada la casa de su nuevo trabajo. Nadie quiere llevarla allí, ya que se cuentan cosas extrañas de esa casa. Mario y su ayudante justo pasan por allí y deciden acompañar a la enfermera a la extraña casa. Tras cruzar la puerta, se dan cuenta que nada será como lo esperaban.
Al ver esta película, se comprende porque los historiadores denominan a este periodo histórico “La edad de oro del cine argentino”. No hay grados de separación con las películas de terror de la Universal del mismo año. Lo cual se aprecia mucho mejor con esta remasterización. Es una cita obligada para los amantes del género, sin lugar a duda.
No solo es considerada el inicio del cine de terror nacional, sino que además cuenta con la primera participación en cine de Narciso Ibáñez Menta. El actor ya venía siendo una estrella del teatro, pero aún no era el icono que sería en el futuro. Aquí logra infundir pavor con tan solo su voz y presencia. Interpretando a una persona con acromegalia, para lo cual él mismo se maquilló. Así como hacia el mítico Long Chaney.
Al no contar con una cinemateca nacional, que funcione correctamente, el mundo cinéfilo se encuentra dependiendo de voluntades individuales para conservar, restaurar y difundir nuestro archivo fílmico. Podemos nombrar al Museo del cine, al Museo Lumiton, al inigualable Fernando Martin Peña, incluso algunos esfuerzos de la DAC con películas del nuevo cine argentino.
Siempre se celebra, cuando se pueden ver películas como “Una luz en la ventana” de Manuel Romero en una sala de cine. El humor característico de Romero se filtra de a ratos en la película y logra distender la tensión generada con algunas risas. Esperamos que en algún momento estos dejen de ser hechos aislados y pueda verse cine clásico en buena calidad con mayor frecuencia.





