Se estrena “Gioia Mia: un verano en Sicilia”

Una película de Margherita Spampinato

Esta conmovedora historia sobre la relación emocional entre una tía abuela y su sobrino es el prometedor debut en largometrajes, luego de dos cortos, de la directora italiana Margherita Spampinato. El film protagonizado por Marco Fiore y Aurora Quattrocchi tendrá su estreno el próximo jueves 2 de abril.

Nico (Sublime interpretación de Marco Fiore) es un niño de apenas 11 años que es enviado por sus padres a Sicilia, para pasar el verano con su tía anciana Gela (Aurora Quattrocchi), ya que su niñera Violetta se encuentra a punto de casarse y no podrá seguir viviendo con él. De este modo, se inicia un relato que pone frente a frente un mundo lejano en el pasado de juegos de cartas, juntadas en el patio y oraciones religiosas, ante un universo contemporáneo de teléfono celular constante, wifi y sin ningún tipo de conexión con el concepto de religión.

De esta manera, dos personas con casi setenta años de diferencia y vidas completamente disímiles deben compartir una casa, sus hábitos y costumbres durante un mes. Un mundo antiguo que colisiona ante la modernidad. No obstante, ese acercamiento que en un principio parece no tener chances comienza a generarse de forma progresiva, mediante instantes de mucha ternura y con sutiles momentos entre ambos, que sacan una sonrisa de esas que rozan la emoción.

Cabe destacar, la serenidad en el comportamiento de Gela ante su sobrino, ya que si bien, quizás no sea la compañía ideal para un niño en vacaciones, la tía abuela tendrá ante Nico una actitud directa y muy lejos de ser desagradable, intentando en todo momento ayudarlo a adaptarse a un mundo totalmente ajeno, enseñándole a disfrutar de unas vacaciones diferentes. Abriendo aquí, un interrogante: ¿Los jóvenes de hoy, sin la inmediatez de las herramientas tecnológicas que los guían, siguen utilizando su imaginación en instantes de aburrimiento?

En este sentido, se puede decir que “Gioia Mia” es una historia sencilla, pero a la vez profunda y encantadora, llevada a cabo por la maravillosa interpretación de sus protagonistas, quiénes mediante un enorme carisma y magnetismo consiguen traspasar la pantalla. Además de la hermosura de los escenarios naturales, cómo lo es ese enorme edificio antiguo de casa pegadas y vecinos que se conocen en profundidad, con un patio en el centro para que los niños jueguen y una playa cercana donde grandes y chicos se reúnen a pasar el día.

Una película que habla de la niñez y de la vejez y de como estos se vinculan, donde no hay lugar para adultos de mediana edad, quienes casi no tienen lugar en pantalla. Con un desarrollo sutil, sin prisa y sin excesos. Todo se da en la medida justa, encontrando en la sencillez del relato su mejor herramienta, sostenido por una compleja armonía que surge de una dirección segura y un guion que conecta con el público.

Deja un comentario

Compruebe También
Cerrar
Volver al botón superior