Las composiciones de Astor Piazzola que estuvieron vedadas durante mucho tiempo en el teatro Colón desembarcaron en un homenaje cronológico con testimonios de textos del propio músico donde la puesta tiene figuras reconocidas de la comedia musical.

Para los espectadores que no conocen en demasía los orígenes y la evolución del músico la puesta es atractiva y didáctica, desde sus primeras incursiones en forma intuitiva hasta tomar clases con el reconocido alberto Ginastera, su cercanía en Nueva York con Carlos Gardel, debutando en el cine en algunas escenas como canillita en “El día que me quieras”, dando lugar a los y las cantantes a interpretar algunos de los temas más famosos del cantautor.

Las y los protagonistas son: Natalia Cociuffo, Federico Llambí, Belén Pasqualini, Rodrigo Pedreira, Nacho Pérez Cortés y Alejandra Perlusky. Junto a ellos los bailarines Alejandro Andrian y Victoria Rosario Galoto.
En la obra continuan tras los pasos de Piazzola retratando su trabajo con Anibal Troilo, la creación de sus propios grupos musicales,su ulterior fusión que supo crear del tango con el jazz. El espectáculo retrata como Astor fue denostado y demonizado por los puristas del dos por cuatro y defendido por una juventud que abrazaron el nuevo estilo de creación del compositor.
Los puntos más altos y celebrados del espectáculo son las interpretaciones de “María de Buenos Aires” y “Balada para un loco”.
Como pasó cuando irrumpió con su nuevo estilo, Piazzola va a haber un público que va a celebrar y abrazar con fervor el espectáculo y otros que no ; péro vale la pena que el espectador lo averigue y no se pierda uno de los espectáculos más esperados, celebrados, con un cuidado visual, escenográfico y musical único que nos devuelve el duende del maestro Piazzola
Autor y director: Emiliano Dionisi Arreglos y dirección musical: Nicolás Guerschberg. Dirección artística y escenografía: Tato Fernández. Coreografía: Soledad Buss. Iluminación: Mariano Demaría y Santiago Cámara. Vestuario: Jorge López





