El artista Pablo Echarri charló con Cine Argentino Hoy en la avant premiere de su papel en la película El silencio del cazador en la que compone a Guzmán un guardabosques. El filme contó con la dirección de Martín Desalvo y se presentó en el Cine Gaumont. Por. Florencia Fico.

El argumento de la película se centra en la figura de Guzman un guardaparques que patrulla la selva en búsqueda de cazadores furtivos. Venneck(Alberto Ammann) es un colono querido de la región y, como sus antepasados, es cazador. Sara(Mora Recalde) una médica rural, es esposa de Guzmán y fue pareja de Venneck. El hallazgo de un jaguar reanimará una vieja pelea entre ambos y los cruzará.
– ¿Qué significó interpretar a Guzmán?
– Bueno fue me encontré con un personaje potente, un gran espesor, con gran carácter. Pero sobre todo me encontré con una historia muy truculenta. Muy sólida, muy bien desarrollada, no solamente lo que era la estructura de la trama, la calidad de las escenas. Si no el desarrollo de los personajes, todos muy bien plantados con un pasado muy intenso que cuenta mucho la película. Porque mucho de lo que les sucede a los personajes en el presente, tiene que ver con el pasado que vienen arrastrando. Entre la historia de dos hombres que se odian, se detestan a lo largo de su vida. Con un punto en común que es el personaje de Sara que es un personaje que interpreta Mora, que hoy es pareja de Guzman. Pero ha sido novia del Polaco y con la aparición de un yaguareté en el monte, en medio de la selva misionera, cuyos guardaparques lo que buscan es protegerlos y El Polaco lo que quiere es hacerse de su piel. Una historia muy simple pero sólida sin estridencias y sin ambiciones, con respecto a lo rimbombante que puede llegar a ser la necesidad de una historia. Pero con una intensidad inusitada, zambullida en el medio de la belleza de la selva misionera, que le otorga una intensidad y transforma el clima de la película. El clima de la película es mucho más irrespirable aun, así que bien con expectativas. Yo ya no porque ya la vi varias veces y se que es una gran película. Pero si con las ganas de que el público la pueda recibir y que en definitiva es el final del proceso. Haber estado en 2018 filmando, tener que por la pandemia suspender el estreno varias veces. Bueno que hoy llegue a las manos del espectador nos pone muy contentos.

– En tu vida cotidiana, ¿ Cómo sumas desde tu lugar a generar conciencia sobre las problemáticas que se ven la película?
– La película sobre todo una problemática, que tiene que ver con el enfrentamiento de clases, la lucha de clases y la protección del medio ambiente. O como cada ser humano cada habitante desde bonito país toma la ecología. De una forma diferente hay gente que está muy apegada a eso y se ha transformado en férreos defensores y gente que pasa de la ecología y no le da una importancia que merece. En lo personal con la ecología trato de hacer mi aporte con el cuidado del agua, en el reciclado de basura, en la preservación de distintas especies. Cuando soy cada vez consiente de la necesidad de conservar cualquier brote verde que sale por ahí. Cosa que cuando éramos chicos nadie nos inculcaba: la protección de la fauna y de la flora. Y después en el otro tema, de la lucha de clases lo que hago es asistirlo. Porque asisto a la lucha de clases, que es un conflicto eterno, de todos los pueblos, de todas las regiones, de todas las latitudes y terminan siendo un disparador o un ingrediente muy interesante a la hora de contar historias. Porque genera un nivel de identificación muy grande para el que lo ve. Hayas nacido en la Argentina o en cualquier país. En el mundo cuando vemos esas separaciones, esos enfrentamientos, en las distintas clases es algo que todos lo vivimos de alguna u otra manera. El filme está atravesado le genera un atractivo al espectador extra.
– ¿Cómo viviste la experiencia misionera desde lo laboral y lo personal?
Fue un desafío, es irse de casa. Dejar a la familia, dejar a mi esposa al cuidado y al movimiento y al manejo de todo lo que representa una casa y una familia y eso ya genera cierta aprensión o cierta inseguridad. Sabía que iba con un grupo de amigos un grupo de compañeros muy generosos. Sabíamos que nos íbamos a juntar en el lugar de alojamiento, que íbamos a trabajar la película desde que llegábamos hasta que nos fuéramos. Y así fue y que íbamos a disfrutar. Eran momentos de ocio y de encuentro y de charla y de amistad. Y así fue fuimos compartiendo un poco el trabajo, con la amistad, con buena relación y eso hace que generalmente al otro día cuando vayas a filmar, logres traer mejores escenas y que el resultado del trabajo sea más satisfactorio. Fue una experiencia inolvidable. Un punto extra es la belleza misionera el estar tanto tiempo sumergido en la belleza de Misiones, hizo que no solo amemos el lugar por una cuestión visual, si no también a su gente las misioneras y los misioneros son gente verdaderamente hospitalaria, amables. Se los nota muy contentos de que vos los estes acompañando ahí. La verdad es que hicieron que esa estadía, si bien fue intensa por las horas de trabajo que tuvimos en la selva, fue hermoso, satisfactorio y muy inolvidable.

– En la película vemos una caracterización particular, ¿Cómo se dio?
Fue un trabajo previo que hicimos una coach. Lo hicimos todos por separado primero y después nos juntamos. Fuimos de alguna manera cotejando nuestros distintos acentos. Tratar de pulirlos, ya que hay que trabajarlos como para que no suene tan grotesco de alguna manera. Luego nos reunimos con parte del elenco misionero, eso nos ayudó mucho a entrar en un ritmo y en una tonada específica. Lo que yo veo es que está bastante logrado. Por lo menos la tonada no logra interferir con lo que es lo fuerte del relato y el atractivo de la película. Hay algo ahí que acompaña al relato y no desentona. Así que fue un trabajo lindo. Yo la verdad debe ser la primera o segunda vez que hago algún cambio de acento y la verdad es que fue satisfactorio. Es un acento también que es muy bonito se acerca mucho al acento paraguayo, a la tonada guaraní. Es un acento bonito de verdad. Entonces cuando uno se divierte haciéndolo, también todo es mucho más fácil.

– ¿Si tendrías que describir el filme cómo lo definís?
– La película es peligrosamente intensa. Es un juego simple de suspenso que desde el primer fotograma logra atornillar al espectador en la butaca. Con un final muy sorprendente, muy atractivo que generalmente adosa al relato intenso y sin descanso. Le entrega al espectador le diría un dulce final, como para hacer que la película cierre bien. El silencio del cazador básicamente es un entretenimiento, es una película muy bien lograda, que logra entretener al público y logra ponerlo al borde de la butaca. La película no es amable con el público, establece un conflicto concreto reconocible y no esquiva la predicción de lo que va a suceder. Entonces para quien gusta este tipo de géneros es un entretenimiento asegurado.

– En la película la justicia obstaculiza e invisibiliza la causa que se está tratando, ¿ Qué opinas sobre el poder judicial y sus manejos en estos fenómenos y en la realidad argentina?
– La película transcurre en la Argentina y el hecho judicial específicamente no logra escapar a lo que es esa realidad. Si bien tenemos un país o un Código Penal, una Constitución extensa y bien detallada. Muchas veces la cantidad de las leyes que están en el código no son cumplidas. Todos sabemos que hay ciertas especies que están en peligro de extinción y la caza de esos animales está prohibida. Las autoridades hacen la vista gorda y dejan que eso siga sucediendo o no son lo suficientemente fuertes y no tienen la cantidad de recursos para poder salir y perseguir ese tipo de actos. Bueno en el hecho de la ecología, no es una situación diferente a cualquier tipo de conflicto en el que puede estar involucrada la justicia. Creo que en la Argentina es necesario revisar la sanidad de la justicia. La salud de la justicia, la posibilidad de que la leyes que existan se cumplan y que la justicia se imparta sin ningún tipo de favoritismos y que no esté anclada a ningún tipo de poder político o poderes económicos. Así que bueno eso es sucede en la película también. Sabemos que un hombre con dinero como el personaje del Polaco. Es un poco dueño de la tierra, hijo – nieto de colonos, por ese estatus que le da ser un terrateniente. Tiene la posibilidad de escapar de la justicia mucho más rápido que cualquier hijo de vecino.




