Este viernes 16 de agosto se estrena en Netflix la nueva comedia No puedo vivir sin ti que tiene como actriz y actor protagónicos a Paz Vega (7 vidas) y a Adrián Sur. Fue filmada en el Estado Español y dirigida por Santiago Requejo, también guionista y productor de cine. Se trata de una coproducción española-argentina.
Todo indica que Carlos (Suar) no tiene mayores problemas: su esposa Adela (Vega) es una mujer independiente y compañera, su hijo e hija estudian y al crecer buscan sus propios proyectos. Además, a él lo están por ascender en la compañía para la cual trabaja hace décadas desde que se casó y se fue a vivir a ese país.
Pero… Carlos tiene una debilidad. No puede estar sin su celular en ningún momento del día. Y para peor, decide comprarse un nuevo modelo, el “Daiafon 17” que tiene un innovador desarrollo de la inteligencia artificial que le será de utilidad en más de una oportunidad para su vida laboral y personal. No obstante, la proporción entre la felicidad y la adicción empieza a cambiar cuando el uso del móvil lo lleva a alejarse de su familia a punto tal de mandarse una tras otra hasta decepcionar a quienes más lo quieren. Cuando identifica el estadio al que llegó, decide comenzar una terapia grupal donde no solo encuentra herramientas para su problema sino también, amigos y amigas.

El film produce cercanía con el espectador y espectadora por más de un motivo. El personaje de Carlos tiene todas las características argentas y los cliché de Suar. Los guiños, los chistes, los pucheros que tampoco faltan en algunos momentos tristes durante el desarrollo de la trama. Igualmente, las carcajadas y risas están aseguradas a lo largo de la hora y cuarenta que dura la película. A su vez, porque el problema del uso abusivo del teléfono es una realidad mundial.
Según analizan distintos especialistas, la nomofobia afecta a quienes no pueden separarse del celular sin sentir ansiedad por no tenerlo cerca y permanecer conectados a internet y a los acontecimientos diarios. Si bien la mayoría de los estudios de actualidad tratan el impacto de esta problemática especialmente en el comportamiento de niños, niñas y adolescentes, también es una realidad que afecta a las y los adultos.
Según informó el Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad, la nomofobia afecta al 60 % de la población mundial. Se ha convertido en una nueva preocupación entre los profesionales de la salud mental a nivel mundial, más allá de las distintas posturas sobre cómo encarar esta problemática. Para diferenciar el uso excesivo del celular de este padecimiento, se identifican algunos síntomas como ansiedad intensa, depresión, aislamiento, dolores de cabeza y malestar emocional. Además, la fatiga ocular y los problemas de sueño son algunas de las manifestaciones físicas asociadas a esta adicción a la tecnología.
El debate de fondo implica reflexionar sobre los usos de este tipo de dispositivo y preguntarse cuánto el estar sumergida en la pantalla impide a una persona su capacidad de explorar, de tomar decisiones y también de equivocarse, sin estar esperando una respuesta correcta detrás del click.
Cuánto es una película para concientizar sobre ese trastorno y cuánto simplemente para pasar el rato y divertirse, son opiniones que te quedan para cuando la veas. Por lo demás, a preparar los pochoclos para el tercer fin de semana del mes que más largo se siente en lo que va del año, agosto.

FICHA TÉCNICA
Año: 2024
País: España
Dirección: Santiago Requejo
Guión: Santiago Requejo y José Gabriel Lorenzo
Elenco: Adrián Sur, Paz Vega, Eva Santolaria, Ramón Barea, Pepe Carrasco, Clara Alonso, Nerea Arriola, Álvaro Manso, Álex Adrover, Luna Bengoechea, Diego Poch, Charo Reina, Chema Trujillio, Raúl Fernández, José Álvarez-Boze, Vasileios Papatheocharis, Jaime Nava, Alejandra Mayo, Nati Ortíz de Zárate, Iñigo Larrinaga, Vega Iguaran, Iñigo Gastesi
Fotografía: Javier Bermejo
Compañías: Coproducción España-Argentina; 2:59 Films, NPVST A.I.E.
Distribuidora: Netflix
Género: Comedia
Calificación
Actuación
Arte
Fotografía
Guión
Música
Esta nueva comedia además de ser divertida, toca una problemática social mundial del siglo XXI.




