“Nahir”: La historia de la mujer argentina más joven condenada a cadena perpetua

Amazon Prime estrenó la película que narra la historia de uno de los casos judiciales más relevantes de Argentina en los últimos tiempos.

En 2018, Nahir Galarza, de 19 años (Valentina Zenere) se convirtió en la mujer más joven en ser condenada a cadena perpetua en el país. Fue acusada y condenada por asesinar a su novio, Fernando Pastorizzo (Simon Hempe). La historia dio un giro cuando acusó a su padre Marcelo Galarza (César Bordón), oficial de la policía, de ser el verdadero asesino, lo que fue rápidamente descartado por el sistema de justicia.

Desde el vamos, el film del director Hernán Guerschuny se destaca por su impecable calidad técnica. Las tomas están bien logradas y la ambientación consigue transportar al espectador a la ciudad de Gualeguaychú, Entre Rios, donde ocurrieron los hechos. Sin embargo, la decisión de retratar a Nahir como una víctima incomprendida resulta por momentos cuestionable, ya que se trata de la asesina confesa y corre el riesgo de trivializar la gravedad de los hechos y las vidas afectadas.

El guion es una montaña rusa que, si bien logra mantener el interés a lo largo de casi dos horas, tiene algunos detalles superficiales en lo que respecta a los personajes secundarios. La figura de Fernando Pastorizzo, la víctima del crimen, está nombrada como Federico y queda relegada a un segundo plano, algo contradictorio si lo que se busca es ofrecer una visión equilibrada de la historia. 

La actuación de la protagonista interpretada por Valentina Zenere busca  transmitir la complejidad emocional de Nahir, oscilando entre la fragilidad y la frialdad. No obstante, el guion no le da suficiente material para explorar a fondo las motivaciones y el trasfondo psicológico del personaje.

Un punto a favor de la película es su capacidad para generar debate. El tratamiento mediático del caso Galarza fue y sigue siendo un tema candente en la sociedad argentina, y la película no húye de esta controversia, sino que plantea preguntas sobre el papel de los medios, la presión social y la justicia, aunque a veces lo hace de manera un tanto forzada.

Otro aspecto que no puede pasarse por alto es la música, la banda sonora, compuesta por temas de rock nacional y canciones melancólicas, acompaña a la perfección la narrativa de la historia.

En términos generales, Nahir es una película que atrapa, pero no sin dejar cierto sabor agridulce. Por un lado, ofrece una mirada sobre un caso que conmovió al país y por el otro, su intento de humanizar a Nahir Galarza a veces cae en la trampa del sensacionalismo y la simplificación. La falta de profundidad en algunos personajes y la manera en que se aborda el contexto social y judicial dejan puntos flojos que podrían haber sido mejor explotados.

Para el espectador argentino es una propuesta que no va a pasar desapercibida, la polémica está servida, y el debate sobre la interpretación de los hechos seguramente seguirá dando que hablar. En definitiva, la película es un reflejo de un país que aún busca respuestas y justicia en una historia que sigue siendo dolorosa.

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