A una treintena de personas de una misma familia se les informa de que van a heredar una casa abandonada desde hace años. Cuatro de ellos reciben el encargo de hacer el inventario de la casa, donde descubren tesoros ocultos. Entre las antigüedades se encuentran con una misteriosa antepasada, Adèle, que abandonó su Normandía natal a los 20 años para viajar al París de finales del siglo XIX, en plena revolución industrial y cultural, cuando se inventaba la fotografía y nacía el Impresionismo.
La película es una exquisitez y contra todo pronóstico de lo que uno suele pensar del cine francés: no es lenta, de hecho en los primeros diez minutos ya estamos envueltos por completo en la trama.

Con un ritmo frenético, y nostálgico, donde se va intercalando el pasado y el presente Los colores del tiempo es una oda a los orígenes, la familia y un valor agregado exquisito: la belleza que persiste (y resiste al paso del tiempo) en el arte: la fotografía, la pintura. Es absolutamente francesa, si. Inclusive puede pecar de cliché francés: pero es un cliché precioso, un poema, una historia original que un poco nos retrotrae a esa idea de mostrar la idiosincrasia francesa que ya hizo Woody Allen en su momento con Medianoche en parís (2011). Pero Los Colores Del Tiempo tiene un diferencial, todos los componentes que trata de transmitir funcionan bien, el guión es bueno, la fotografía es impecable y los protagonistas son por demás, queribles. La historia que se quiere contar no cuenta con ningún error, encaja, cierra por todos lados: no hay minutos de más, no hay finales absurdos. Simple y sencilla, para aquellos que busquen un poco de acción tal vez no sea la película indicada, e inclusive para aquellos que esperan ver un cine muy francés desde lo técnico tampoco: pero vale la pena zambullirse a verla.

Los colores del tiempo se presentó en el marco de la cuarta edición del Festival de Cine Francés, que tendrá lugar en Cinépolis del 9 al 15 de abril. Las entradas tienen un valor de $14.000 para el público general y $12.000 para miembros de Movieclub. Reserva de tickets: Festival de Cine Francés 2026 – Cinépolis.




