“La última sesión de Freud”. Crítica

Duelo de titanes.

Esta temporada de verano en la Ciudad de Buenos Aires continúa dando varios éxitos teatrales y uno de ellos es “La última sesión de Freud” que se presenta de jueves a lunes en el Teatro Picadero (Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857, CABA). La obra protagonizada por Luís Machín y Javier Lorenzo bajo dirección del gran Daniel Veronese, responsable también de la adaptación del texto, es, sin dudas, un duelo de titanes en escena. La versión original, escrita por Mark St. Germain, se estrenó en Nueva York en el año 2010 y fue todo un suceso del off-Broadway. Se trata de la segunda puesta de esta pieza en Argentina, aquella primera vez, estrenada hace unos 10 años contaba con el protagónico de Jorge Suárez como Freud y Luís Machín como Lewis, quien ahora cambia de papel.

La obra se lleva a cabo en Londres, lugar actual de residencia de Sigmund Freud (Luis Machín). Ese mismo día el famoso psicoanalista invita a una reunión al académico C.S. Lewis (Javier Lorenzo) para charlar de varios temas, este encuentro se da en el marco de la entrada de Inglaterra a la Segunda Guerra Mundial y en los últimos días de vida de Freud. Lewis, antes ateo, cambia drásticamente de opinión y se vuelve un gran creyente de Dios, algo que desconcierta totalmente al psicoanalista, este hecho es justamente el por qué oculto de esta cita. Una vez juntos los dos hombres mantendrán acaloradas discusiones sobre religión, sexo, infidelidades y más. Todo esto sucede a la par del miedo a los primeros ataques aéreos sobre la capital inglesa y mientras que Freud transita los graves problemas derivados de su cáncer de boca.

Un texto alucinante que hace sacar chispas al escenario y lucir a sus protagonistas. Luis Machín entrega un Sigmund Freud magnífico que hace estallar en aplausos al público al finalizar la función. Una interpretación desgarradora que intercala con momentos de comicidad inolvidables. Por su lado, Javier Lorenzo, se potencia y se eleva a la altura de Machín, entregando así a un C.S. Lewis que genera una catarata de emociones a su contraparte. Una dupla actoral extremadamente potente.

La escenografía de Diego Siliano y la iluminación a cargo de Marcelo Cuervo junto al diseño de vestuario de Laura Singh, son piezas fundamentales en esta puesta, recreando a la perfección los ambientes antiguos y generando momentos visualmente hermosos. Trabajos excepcionales que se unen a la grandeza de la dirección y de las interpretaciones.

“La última sesión de Freud” es una de esas obras que logran cautivar a quien la vea gracias a una puesta magníficamente ideada. Un imperdible de la cartelera que resonará en la mente del público por mucho tiempo. Para aplaudir de pie.

Calificación

Dirección
Texto
Actuaciones
Escenografía y Vestuario
Iluminación

“La última sesión de Freud” es una de esas obras que logran cautivar a quien la vea gracias a una puesta magníficamente ideada. Un imperdible de la cartelera que resonará en la mente del público por mucho tiempo. Para aplaudir de pie.

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