La película producida por Denzel Washington transcurre en un estudio de grabación de la ciudad de Chicago donde una de las próceres del blues Ma Rainey llega tarde, mandonea a los músicos, a su representante y al dueño de la locación, tomándose revancha no sólo de los blancos sino también humillando a la banda de negros con los que le toca grabar.
Ma Rainey, interpretado en forma magistral por la ganadora del Oscar en “Fences” Viola Davis, llega al estudio enfundada en un vestido amarillo recontra ajustado, discute con la fuerza pública por un choque, y apenas llega al estudio irrumpe en gritos por no contar con una gaseosa como había solicitado, y amenaza en casi toda la producción retirarse del lugar.
Además, Ma Rainey tiene una feroz competencia y pelea con el protegido del estudio de grabación, interpretado por el recientemente fallecido, Chadwick Boseman, componiendo a un trompetista perturbado y muy creativo.
La única manera de abrirse paso la cantante negra en un territorio hostil de hombres blancos, es pisar antes que la pisen, agredir antes que la agredan y avanzar sobre el otro, antes que la avancen.
Una de las escenas de mayor voltaje de la realización es luego que Ma Rainey aguijoneaba en forma permanente al trompetista por su conducta sobona hacia el dueño del local, el personaje de Boseman no aguanta más y le espeta la cadena de sufrimientos que tuvo que soportar por su condición de ser negro en los Estados Unidos.
Con respecto a la forma como fue adaptada para la pantalla, cabe resaltar, que al transcurrir casi en un 90 por ciento en un estudio de grabación, queda reflejado que no tiene muchos ribetes cinematográficos para atraer la atención al público, más allá de la problemática social que la vuelve vigente y las actuaciones.
Una película que logra traer a la luz nuevamente en un año donde fue asesinado por la policía de Minneapolis, George Floyd, el tópico del odio racial y que aunque hayan pasado casi cien años la historia vuelve a repetirse como tragedia.
Calificación
Dirección
Actuación
Guion
Música
Arte
Por qué sí: Porque a casi cien años que transcurre la acción la discriminación racial sigue siendo moneda corriente en el 2.020 en Estados Unidos.




