“Junk” de Jack Begert. Crítica.

Estreno en MUBI

Ya se encuentra disponible en MUBI Junk, la ópera prima de Jack Begert, quien también escribió el guion junto a Dani Goffstain. Protagonizada por David Schwimmer, Talia Ryder, Gaby Hoffmann, Dominic Fike, Sante Bentivoglio y Loreen Weedman, la película combina comedia negra y drama para contar dos historias que transcurren en paralelo en la ciudad de Los Ángeles y que, a medida que avanzan, terminan conectándose.

Por un lado, conocemos a Martin (David Schwimmer), un guionista de televisión que busca dar el salto al cine con una película propia. Mientras intenta superar un bloqueo creativo, también atraviesa problemas en su relación de pareja y depende cada vez más de las pastillas. En paralelo, Karla y AJ, dos jóvenes que también tienen problemas con las drogas, pierden su auto y otras pertenencias después de un robo fallido. A partir de ahí, comienza una búsqueda que los lleva a recorrer distintos rincones de la ciudad.

Aunque en principio parecen dos relatos independientes, Junk toma el camino de las historias cruzadas para construir algo distinto de lo esperado. Las dos tramas tienen ritmos y personajes muy diferentes, pero comparten una mirada sobre las adicciones y las formas en que cada uno intenta resolver sus problemas. Mientras Martin cuenta con los recursos y los contactos de alguien que trabaja en la industria del entretenimiento, los jóvenes deben moverse por una realidad mucho más incierta. La película encuentra parte de su interés en ese contraste.

El mundo del cine ocupa un lugar importante en la historia de Martin. Su intención de pasar de la televisión a la pantalla grande se enfrenta a las exigencias de una industria que no siempre está dispuesta a apostar por una idea tal como fue concebida. El conflicto llega a un punto particular cuando le piden que cambie el género del protagonista de su guion el cual está basado en él. A partir de esa decisión, la propia película utiliza un recurso interesante para acentuar el conflicto interno que esto le provoca al protagonista.

A su vez, la historia pone en escena una industria que parece cada vez más condicionada por las exigencias comerciales, mientras el cine pierde espacio dentro de una cultura dominada por otras formas de consumo. Martin quiere hacer una película, pero el proceso de llevarla adelante termina convirtiéndose en una lucha entre sus propias ideas y lo que los demás esperan de él.

Junk construye un retrato de Los Ángeles alejado de la imagen que suele asociarse a la ciudad. Entre las adicciones, las relaciones personales y las situaciones absurdas que atraviesan sus personajes, Jack Begert encuentra una forma de cruzar dos realidades que, aunque diferentes, terminan formando parte de un mismo universo.

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