La última película del consagrado director napolitano, Paolo Sorrentino, desembarca en el catálogo de la plataforma de streaming más grande del mundo. “Fue la mano de Dios”, llega a Netflix y se presenta como la propuesta que busca el prestigio de los grandes premios y festivales. Con mucho éxito, se consagró con el León de Oro en el 78º Festival Internacional de Cine de Venecia. Mediante un tinte autobiográfico y personal, presenciamos este coming of age que pone al mejor futbolista de la historia en un rol de vital importancia.
Acompañamos a Fabietto, un joven napolitano, en su camino a la adultez. Al igual que la mayoría de sus compatriotas, se encuentra fascinado por la idea de que Maradona juegue en el Napoli. Cuando esto realmente sucede, su padre le regala un pase de temporada para ver todos los partidos. De esta manera cuando sus padres realizan un viaje de vacaciones, Fabietto decide quedarse para ver al Diego. Así es como evita compartir el trágico destino de sus progenitores.
Tenemos aquí una de las mejores películas de Sorrentino. Contiene todos los ingredientes que definen su filmografía pero, al igual que un chef de muchos años, refinados. Su representación de la clase media/alta, las reacciones hiperbólicas de sus personajes italianos, la barrera permeable entre realidad y sueño. Todo se encuentra de un modo contenido, con picos de esplendor, haciendo que en comparación a sus otras producciones, ésta parezca una de sus más sencillas a nivel conceptual y formal.

Realizando una de las tareas más difíciles a nivel personal es mirar hacia adentro. Paolo bucea en su interior, sacando a la superficie esta historia trágica de su infancia. Utilizando la comedia cuál andamios de contención contra el dolor, aplicando una fotografía sobria y calmada en comparación a sus obras anteriores. Demostrando un fanatismo por el fútbol y en especial por Diego Maradona es casi equivalente al nuestro en este país. Acompañado de un monólogo por parte del abuelo, que pone en palabras todo lo que significó Maradona, y el mundial del 86, para la Argentina.
Un director que siempre se comparó con Fellini, Paolo Sorrentino deja plasmado en “Fue la mano de dios”, el peso que tuvo el primero en su carrera. El cine plasmado por sus mismos realizadores en sus obras siempre es algo interesante de ver y aún más cuando demuestran cómo marcó sus vidas. De manera sencilla y clara, en cuanto a narrativa e intencionalidad refiere, esta película se presenta como una de las mejores obras del año.

Calificación
Dirección
Montaje
Arte y Fotografia
Música
Actuación
Un director que siempre se comparó con Fellini, Paolo Sorrentino deja plasmado en “Fue la mano de dios”, el peso que tuvo el primero en su carrera. El cine plasmado por sus mismos realizadores en sus obras siempre es algo interesante de ver y aún más cuando demuestran cómo marcó sus vidas. De manera sencilla y clara, en cuanto a narrativa e intencionalidad refiere, esta película se presenta como una de las mejores obras del año.




