“El libro de los deseos”, de Lisa Azuelos. Crítica

Construir desde el dolor para reinventarse y poder seguir adelante

“El libro de los deseos” (título original en francés, “La chambre des merveilles”, de Lisa Azuelos (Dalila, Mi niña, I love America), se estrenó el jueves 10 de agosto en sala en cines de nuestro país. De los mismos productores de “La familia Bélier”, película que inspiró a la ganadora del Oscar “Coda”, llega un drama esperanzador, basado en el libro “La habitación de las maravillas”, de Julien Sandrel.

Comienza el film y conocemos a Thelma (Alexandra Lamy), una madre soltera de alrededor de 40 años, quien tiene una vida profesional tan intensa que no le permite pasar demasiado tiempo con su hijo Louis (Hugo Questel), de 12 años. Pese a que no pasan mucho tiempo junto/a, se puede apreciar que lo poco que logran compartir parece de calidad. Luego de un incidente que cambiará el rumbo de los acontecimientos, Thelma descubrirá poco a poco a un Louis completamente desconocido. 

Louis, es atropellado por un camión y queda en coma. Los médicos no le dan muchas esperanzas a la madre. Si no se despierta en las próximas cuatro semanas, quizá nunca llegue a hacerlo. Desolada, de vuelta en su casa,Thelma encontrará un cuaderno con una lista de deseos que contiene todas las cosas que Louis quiere realizar en su vida. Thelma se aferrará a esta lista porque siente que será la via para salvar la vida de Louis. Para esto, la madre irá tras cada uno de sus deseos, lo que la llevará a vivir una aventura alocada en la que  habrá viajes, encuentros, desencuentros y momentos emotivos.

‘El libro de los deseos’ nos habla de cómo en ciertas circunstancias en la vida, la única forma de seguir adelante es construyendo desde el dolor para reinventarnos. Al respecto, si bien el film desde el inicio propone un golpe bajo, la trama resuelve de tal forma ese punto de inflexión que logra transmitir un mensaje absolutamente esperanzador. Thelma se transformará a medida que transcurre el film, y su viaje no hará más que replantearle su propia maternidad y lo que realmente importa en la vida. Ese viaje, estará repleto de momentos conmovedores, en los que Thelma deberá desafiarse a sí misma y sortear obstaculos, para sentirse conectada con los deseos, emociones y afectos.

Aunque la propuesta estética en general resulta bastante simple, algunas escenas sorprenderán al espectador y la espectadora por crear un entorno absolutamente onírico en el que madre e hijo, pese al coma, parecerá que conectan de una manera sublime. En esas escenas, la música completa la atmósfera de ensoñación, en la que los deseos brotarán de la pantalla. En la mayoría de las escenas, un filtro entre sepia y pastel, logra transmitir desolación, lo que definitivamente constrastra con esos momentos de conexión madre-hijo, en los que aparecen, más gamas de colores en las que predominan los azules. Pese a que el ritmo del film puede que resulte relativamente lento, aporta al entorno conmovedor pero al mismo tiempo reflexivo que propone la narrativa audiovisual del film, la cual le otorga transcendencia a cada uno de los deseos que Thelma se propone cumplir para con su hijo.

De lo expuesto, ‘El libro de los deseos’ es un film absolutamente conmovedor que, si bien trata un tema absolutamente trágico, logra transmitir un mensaje esperanzador que nos recuerda que si nos hacemos fuertes es posible construir desde el dolor. Asimismo, es un film que nos habla de la experiencia de maternidad y de las relaciones afectivas, al mismo tiempo que propone un viaje de transformación y descubrimiento.

FICHA TÉCNICA:

Dirección: Lisa Azuelos – Guion: Juliette Sales y Fabien Suarez, basado en el libro de: Julien Sandrel – Elenco: Maria Fernanda Cândido, Alexandra Lamy, Muriel Robin, Eye Haidara – País: Francia – Duración: 99 minutos.

Calificiación

Dirección
Guion
Arte y Fotografia
Música
Actuación

En general, el film emociona, al mismo tiempo que hace reflexionar sobre el dolor y cómo trabajarlo para reconstruirnos

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