“La vida es muy corta para no bailar”. Esta frase, dicha por uno de los personajes, podría ser la síntesis perfecta de la obra. La vejez, si bien es complicada y muchas veces verdaderamente dificultosa, no significa el fin del camino. La historia de cada quien puede terminar de un momento a otro, sin advertencia. El encontrarse más cerca de ese momento es solo un indicador de que hay que aprovechar al máximo cada día.

“El club del crimen de los jueves” sigue a un grupo de jubilados que se reúnen todos dicho día a investigar antiguos casos de asesinatos sin resolver. Hasta que tras enterarse de la muerte de un conocido cercano, deciden comenzar a trabajar en su primer misterio real, en el que deben enfrentarse no solo a la verdad escondida, pero también al posible cierre de su vivienda.
Elizabeth (Helen Mirren), Ron (Pierce Brosnan), Ibrahim (Ben Kingsley) y Joyce (Celia Imrie) han tenido vidas sumamente diferentes. Desde ser un trotamundos solitario, hasta una enfermera o un sindicalista socialista. Cada uno es capaz de aportar una perspectiva única para lograr llegar al fondo del misterio. Además, todos cuentan con un factor sorpresa. Ni la policía ni sus sospechosos creen que un grupo de viejos jubilados representan una amenaza. Y ahí está su error.
La obra deja bien claro dos cosas. La primera, una verdad irrefutable, ser mayor no es tarea fácil. El cuerpo ya no es lo que era, en muchos casos la mente queda funcionando de manera parcial, y contra eso no se puede luchar. Cuando un familiar te reconoce día si y día no, lo mejor que se puede hacer es aprovechar y valorar los momentos lindos. Por otro lado, no es el fin del mundo. Todavía queda mucho por hacer, por disfrutar, y sobre todo, muchas personas con las cuales hacerlo.
“El club del crimen de los jueves”, basada en la novela homónima de Richard Osman, fue producida por Amblin Entertainment y Netflix y dirigida por Chris Columbus. Sus protagonistas son Helen Mirren, Pierce Brosnan, Ben Kingsley, Celia Imrie, Naomi Ackie y Tom Ellis, entre otros. Don Burgess, encargado de la fotografía, logra imprimirle a cada espacio su propia personalidad, con cuadros llenos de vida y color. Y la música estuvo a cargo de Thomas Newman, quien supo como cargar o relajar el ambiente para construir un tono perfecto.
A manera de conclusión queda decir que “El club del crimen de los jueves” se presenta como un clásico misterio con múltiples asesinatos y sospechosos. Llena de giros de guion para mantener al espectador al borde del asiento y varios detalles en cada personaje que construyen mucho sin revelar demasiada información. Además, su elenco de estrellas funciona muy bien, con una química en pantalla excelente y unas actuaciones aun mejores.
Calificación
Dirección
Actuación
Fotografía
Música
Es una película muy bien lograda con buenas actuaciones. Plantea un misterio claro, sabe cuándo construir tensión y en que momento aligerar el tono. Es ideal para ver un fin de semana o como comfort movie.




