CRÍTICA: “TRAS LOS PASOS DE SUPERPOCHO”

UN FILM DE NACHO GARASSINO

¿Qué hubiera ocurrido si Perón creaba un superhéroe nacional y popular, con un relato político diferente al de los superhéroes tradicionales?. En “Tras los pasos de Superpocho”, Nacho Garassino ofrece una premisa tan improbable como irresistible: la existencia de un superhéroe peronista olvidado, creado (o al menos imaginado) durante los años dorados del primer peronismo. A partir de esa idea, el film despliega una búsqueda entre lo histórico, lo gráfico y lo ideológico, construyendo un documental que permitiera crear una reflexión sobre la posibilidad de la existencia de un héroe argentino nacional y popular.

Esta película comienza con una animación fiel a los cómics que establece cuál es la idea principal de este documental, el espíritu de las historietas de los 50. Para esto, el recorrido incluye entrevistas a figuras clave de la historieta nacional; como Lito Fernández, Juan Sasturain o Andrés Accorsi; que ayudan a pensar qué significa ser un héroe desde el sur del mundo y bajo la sombra de una narrativa política tan influyente como la del peronismo. ¿Por qué nunca existió un Superman criollo, con bombacha gaucha y escudo con las iniciales “JP”? ¿Qué pasa cuando los relatos de justicia social buscan un cuerpo y una máscara?

Superpocho no es solo un personaje perdido, sino una excusa para preguntarse qué tipo de héroes hemos tenido y cuáles necesitamos. En esa búsqueda aparecen desde El Eternauta hasta el Che, desde San Martín hasta Gatica. ¿Es el héroe argentino un líder, un mártir, un desaparecido, un tipo común?. Es un constante cuestionamiento sobre la existencia de un héroe en Argentina, que nos lleva por un camino sobre los grandes éxitos en nuestro país.

Visualmente es austera pero imaginativa, ”Tras los pasos de Superpocho” se sostiene por el conocimiento de sus entrevistados y por una narración ágil que nunca pierde de vista su eje: pensar la cultura popular como un campo de disputa simbólica. En tiempos de relatos extremos, esta película propone volver a mirar con ojos curiosos nuestra mitología local.

“Tal vez un superhéroe no se inventa, o mejor dicho, lo inventa el pueblo, no nosotros”. Garassino logra, sin solemnidad, una obra que refleja el valor de la historieta y la política como relato. Superpocho, real o inventado, se convierte en un símbolo heroico y político de una argentina que aún sueña con redentores, con capa o sin ella.

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