Cuando se dice que el amor cambia a las personas, pocas veces se piensa en la importancia que esa frase, lo que esa situación conlleva. Por lo general se imaginan nimiedades de la vida cotidiana, el estilo de ropa, el peinado, el probar cosas nuevas. Pero la realidad a veces muestra, y en la ficción se refleja más aún, que dichas alteraciones pueden alcanzar hasta las formas más totales de vivir.

“Corazón delator” cuenta la historia de Juan Manuel. Un exitoso empresario, dueño de una constructora, que tras un trasplante de corazón realizado de urgencia, comienza a ver la vida con otros ojos. Así como lo ayudaron a él, este siente la necesidad de hacer el bien por otras personas, por otra comunidad que no es realmente la suya. Así termina metido de un barrio de bajos recursos, con una vida completamente distinta a la que conocía.
El corazón que recibe el protagonista pertenecía a Pedro. Un hombre humilde, parte de la comunidad del barrio y esposo de Vale. Y es por su nuevo órgano que Juan tiene la necesidad de conocer a Valeria, al hijo de su antiguo portador e involucrarse en las necesidades de un barrio que está en lucha conta un intendente que lo quiere demoler.
Si bien Juan responsabiliza a su nuevo órgano de impulsarlo a hacer todo lo que, en otras circunstancias, le parecería una locura. La realidad es que desde que conoce a Vale siente una conexión innegable. Esa necesidad, ese impulso que derivaba de su nuevo órgano, comienza de a poco, a constituirse como una necesidad de su corazón. De dejar el estilo de vida desinteresado que llevaba y ayudar a una comunidad, y dejarse enamorar nuevamente por una mujer.
La obra, producida por Sony Pictures, Leyenda Films, Kuarzo Entertainment Argentina y distribuida Netfix, fue dirigida por Marcos Carnevale. Y como dúo protagonista se encuentran Benjamín Vicuña, quien personifica a Juan, y Julieta Díaz, haciendo de Vale. Con una duración de 89 minutos, la fotografía de Horacio Maira permite ver desde una perspectiva inesperada y refrescante una zona del partido de Lanús. Generando un juego de contraste entre este y Puerto Madero.
Ya para cerrar queda decir que “Corazón delator” es un drama con pequeños tintes cómicos que viene muy bien para desconectar y divertirse un rato. Sin ser una obra maestra, las actuaciones son buenas y la química entre los actores hace realmente palpable lo que sucede entre ellos. Con un ritmo aceptable y, un mimo a todos aquellos que sean de la zona sur del conurbano, la película se configura como una buena opción para cerrar el fin de semana o disfrutar al final del día.
Calificación
Dirección
Actuación
Música
Fotografía
Guion
Una película ligera. Un drama romántico que entretiene durante una hora y media.




