“Carrie”: la adaptación audiovisual de la icónica novela de Stephen King que llegó a Prime Video

La serie de Mike Flanagan cuenta con el aval del escritor, quien participa como productor ejecutivo

Carrie es la nueva apuesta de Mike Flanagan (La maldición de Hill House), una adaptación audiovisual de la clásica novela homónima de Stephen King. La misma ha contado con el trabajo del escritor como productor ejecutivo y tras el éxito de la serie, ya se ha confirmado una segunda temporada.

Esta reinvención de la icónica historia está adaptada a problematicas de la sociedad moderna: el bullying, las redes sociales y la espectacularización de la humillación a partir del entorno digital. Flanagan explora la pérdida de control sobre la propia imagen en redes, la exposición pública, la burla colectiva y la viralización que prolifera en estos tiempos para traernos una nueva Carrie White (Summer H. Howell), sin perder de vista conceptos originales de la novela, como el complejo vínculo entre ella y su sobreprotectora madre, Margarite White (Samantha Sloyan). Éste delicado y revoltoso vínculo está cocinado a fuego lento a través de los ocho capítulos de la serie y es un condimento más que interesante para la trama (que está muy bien lograda). Aunque el foco principal está puesto en el descubrimiento del inmenso poder telequinético que posee la protagonista, y cómo usarlo a su favor, mientras se enfrenta a la crueldad y las presiones del mundo moderno. El director economiza y reinventa de una manera más que oportuna a esta antiheroina.

La propuesta también se destaca por su factura visual. Flanagan, que sabe cuándo detenerse en los pequeños gestos y cuándo acelerar para darle lugar a los momentos de mayor tensión, en ese sentido no decepciona, ya lo ha demostrado en la dirección de La maldición de Hill House y en La maldición de Bly Manor respectivamente. Su mirada vuelve a encontrar un equilibrio entre el terror, el drama psicológico y el arco de personajes. Además esta nueva versión consigue aportarles profundidad y complejidad a figuras que ya forman parte del imaginario colectivo, pero sin limitarse a repetir fórmulas conocidas.

Las interpretaciones de Summer H. Howell y Samantha Sloyan sobresalen especialmente. Howell compone a una Carrie tierna, inocente, y vulnerable con que, cierta potencia y profundidad comienza progresivamenente a convertirse en una princesa vengativa. Sloyan por su parte construye una Margarite perturbadora, en la que conviven el fanatismo religioso, la sobreprotección y una forma de amor tan asfixiante como destructiva.

La serie consigue tejer con bastante eficacia el suspenso y sus distintas subtramas, dosificando la información y manteniendo el interés a lo largo de sus ocho -largos- episodios (podría resolverse tranquilamente en seis episodios). Es una adaptación original que encuentra su propia identidad y que no daña la historia de base. Sin perder de vista el espíritu de la novela de King, se permite algunas licencias, y explorar nuevos caminos. El principal desafío será estar a la altura en una segunda temporada.

 

Deja un comentario

Volver al botón superior