Documental “Annemarie” de Mariana Sanguinetti

La eternidad del negativo

El cine documental suele enfrentarse al dilema de la distancia: cómo narrar una vida sin caer en la frialdad de la enciclopedia o en la solemnidad del bronce. En “Annemarie”, la directora Mariana Sanguinetti esquiva el camino tradicional y elige la intimidad del lazo sanguíneo para retratar a su bisabuela, la mítica Annemarie Heinrich. La película se despliega a partir de una inquietud sutil pero profunda: la de una nieta que, de la mano de su padre frente a viejas fotografías, intenta descifrar por qué las muestras de esa mujer siempre se llenaban de desconocidos.

Guiado por la propia voz de la cineasta, el relato viaja desde el Berlín natal de Heinrich y su migración a los campos de Larroque en Entre Ríos —donde descubrió el oficio gracias a su tío Karel— hasta la fundación de sus estudios en Villa Ballester y la mítica avenida Callao. Es en esa geografía porteña donde la fotógrafa da forma al imaginario visual del star system criollo entre las décadas de 1930 y 1970. Sus imágenes poblaron las páginas de revistas emblemáticas como El Hogar, Antena, Guión y Radiolandia, construyendo el mito de una época de oro.

La genialidad de la propuesta radica en la convivencia de los opuestos. En el infinito archivo de Heinrich, las capturas de una jovencísima Eva Duarte —antes de convertirse en la abanderada de los humildes— conviven con los rostros emblemáticos de Tita Merello, Mercedes Sosa, Mirtha Legrand y Carmen Miranda. La cámara de la directora se detiene con igual fascinación ante las miradas universales de Jorge Luis Borges y Pablo Neruda que ante retratos de perfectos desconocidos, demostrando que para Heinrich la luz no hacía distinciones de estatus.

Pero la película no se queda únicamente en la superficie del reconocimiento internacional o en el hito de las salas de los grandes museos del mundo. El documental encuentra su núcleo en el presente de un espacio que se resiste a la nostalgia estéril. El mítico estudio sigue abierto, custodiado por sus hijos. A través de un pasillo que desemboca en su casa, la película desciende a un sótano secreto donde todavía se siguen revelando fotos analógicas y donde, en un pequeño cuartito rodeada de cajas infinitas, vive Alicia: hija, fotógrafa y guardiana de la memoria.

Hacia el final, la obra también hace justicia con la faceta teórica y vanguardista de la retratista. Su afán moderno la llevó a cofundar en 1953 la Carpeta de los diez junto a figuras de la talla de Anatole Saderman, Jorge Friedman, Alex Klein y Hans Mann. El documental recupera ese espíritu rupturista que buscaba quebrar las reglas rígidas del academicismo fotográfico a través del debate crítico anónimo, demostrando que Annemarie no solo capturaba la realidad, sino que pensaba la imagen como un campo de batalla artístico.

Al fusionar texturas de archivo con testimonios cercanos y escenas cotidianas del presente, Sanguinetti entrega una crítica cinematográfica viva, alejada de los manuales. “Annemarie” termina siendo el retrato de una obsesión compartida a través de las generaciones: la de seguir bajando al sótano a encender la luz roja para ver qué nos dice, todavía hoy, la mirada de los otros.

SALAS Y HORARIOS:

 MALBA

Viernes 9 de octubre – 20:00 hs

Viernes 16 de octubre – 20:00 hs

Viernes 23 de octubre – 20:00 hs

Viernes 30 de octubre – 20:00 hs

 ATLAS PATIO BULLRICH

Domingo 11 de octubre a las 16:40 hs

Con presencia de su directora, Mariana Sanguinetti

Miércoles 14 de octubre a las 19:00 hs en Atlas

Con presencia de su directora, Mariana Sanguinetti

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